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14.10.25

Heterodoxos del XX (II)

La historia de esa gente incómoda que coordina Landaluce. Demetrio Carceller, un hombre a media luz, con una vida que es "una postal del siglo XX visto desde España", como cita José María Rondón. El hombre que fundó la CEPSA y -DISA en Canarias- que nació muy abajo, en un pueblo turolense y que siempre quiso la respetabilidad social que sus orígenes no le daban. Un desclasado hacia arriba que fue listo y supo ascender gracias al apoyo del conde de Egara y supo que "acabaría siendo rico". Sostiene el biógrafo que España es "un país que exagera a sus futbolistas y a sus folclóricas, pero sospecha de sus empresarios."

Ministro de al Industria y Comercio nada menos que durante cinco años, nada más terminar la guerra. En el ministerio "se encargó de tejer una tupida red de influencias y decisiones a favor del mundo empresarial catalán, que se tradujo en licencias de importación, peticiones extraordinarias de intendencia militar, un reparto favorable en los cupos de materias primas..."

Bebedor y fumador, con una intensa vida social en Barcelona y en Madrid. Tropezó saliendo del teatro en Madrid y murió a los pocos días. Sus herederos son hoy grandes fortunas españolas.... 

Muy interesante también la vida de Mercedes Sanz-Bachiller, la viuda de Onésimo Redondo, la gran viuda del franquismo cuyo trabajo al frente del Auxilio Social le generó tantas disputas con la hermanísima...Esa idea tan moderna de que los niños no podían pasar hambre, fueran hijos de rojos o de nacionales; su apoyo a que las mujeres pudieran trabajar en pleno franquismo. Un perfil injustamente orillado hoy por quienes no saben nada de historia...  

22.3.14

Elecciones (patronales)

Hace años que sigo con interés científico y con pasión de entomólogo el mundo asociativo empresarial. Será por la inquietud que sobre ellos me despertaron, en los felices noventa, Mercedes Cabrera y Fernando del Rey, ¿recuerdas Hornuez? en los cursos de doctorado. 

A principios de la semana que viene se celebran las primeras elecciones reales a la presidencia de CEIM la patronal madrileña. Digo reales porque hasta ahora estos procesos se resolvían siempre a la búlgara. La institución anda de capa caída; no sólo ha perdido influencia sino que su imagen pública es bastante pobre: su penúltimo presidente está en la cárcel y el actual está imputado, con miembros de su dirección detenidos y con el escándalo de haber tenido como vicepresidenta (la única con sueldo) a la mujer del presidente de la Comunidad autónoma y también imputada en un delito de corrupción.

El sistema electoral, por si esto fuera poco, es confuso y no está claro a estas alturas ni quién ni cómo se vota...

Frente a Arturo Fernández se presenta Hilario Alfaro, dueño de una pyme textil y antiguo presidente de ACOTEX. He tenido ocasión de oírlos a ambos y desde luego creo que ni son iguales, ni representan lo mismo. Y aunque yo no voto en estos comicios, tengo claro que hace falta un cambio en la patronal madrileña...


8.12.13

Equivocaciones (I)

Acabé ¡Me equivoqué!, un libro de Planeta escrito por Pilar García. Empresarios españoles que cuentan sus fracasos, regalo de Rosa. Ya es raro que alguien admita que se ha equivocado. Y más raro es que lo admita en público. Hay algunas cosas de interés, pocas. Y mucho almíbar: todos son ejemplares padres de familia, felizmente casados, y que pese a tener jornadas de 20 horas al día leen, hacen deporte y disfrutan de sus familias...

Algunas cosas de interés: el fracaso de Planeta con Quiero TV, el desastre de Foncillas con Galerías Preciados, el cataclismo de Fornesa con Xfera o la salida de Luis Abril del BSCH... aún así, reconozco que, impresionado lo que se dice impresionado, me dejó lo que cuenta Ignacio Sánchez, el actual presidente de Iberdrola. 

19.1.11

Ni gobierno, ni prensa

Sigo escandalizado. Los medios. Libres, dicen. Y los ciudadanos se lo creen. Siempre han tenido intereses, el problema es que llegamos a pensar que alguna vez tuvieron ética. ¡Oh que pobres somos que cierra cenene plus!. Tras la exhibición con Alierta, ahora le toca el turno al tal Sáenz. Consejero Delegado del primer banco del país. Condenado por estafa procesal y por acusación falsa. Lo ideal, vamos, para dejar el dinero en sus manos. Condenado a cárcel e inhabilitado. En cualquier país capitalista de verdad, llevaríamos meses siguiendo la noticia. Aquí, como señala Barcepundit, la “no noticia” se come a la noticia.

Pero estamos en la franquista España, o en la socialdemócrata España, valga la redundancia. Leo la prensa a diario. No tenía ningún conocimiento del proceso hasta que se produjo la sentencia. Nada. Nadie había informado sobre el tema.

Es sencillamente repugnante ver como la prensa orilla el interés de la información en beneficio de uno de sus grandes anunciantes. Es patético. Luego a los muy cabrones se les llena la boca hablando de Bush, y de Irak, pero cuando algo pone en peligro sus lentejas, callados como monjas de clausura.

Esta es la ética de nuestro periodismo. Y luego se preguntan por qué están a punto de desaparecer.



PS: Thomas Jefferson, tercer presidente de los Estados Unidos, escribió en 1787: "The basis of our government being the opinion of the people, the very first object should be to keep that right; and were it left to me to decide whether we should have a government without newspapers, or newspapers without a government, I should not hesitate a moment to prefer the latter."

6.7.09

Atención al ¿qué?

Algún día escribiré sobre los servicios de atención al usuario. Hace tres semanas que intento suscribirme al mundo. Sale barato y me lo desgravo. No lo he conseguido. De igual manera, el viernes llamé once veces, ¡once! Al teléfono que movistar facilita para autónomos, un tal 900 10 10 10. No he conseguido hablar con ningún ser vivo.

Luego dicen que esto es una sociedad de mercado donde las empresas luchan por ser eficientes.

Perdonen la sonrisa. Como sociedad, seguimos sabiendo lo mismo del funcionamiento del mercado libre que yo de música clásica. Y así nos va.

PS: un diputado liberal por Vizcaya.

PD: Firmeza, firmeza y firmeza.

18.5.09

Corre, corre, corre que te van a...

Suena Django Reinhardt (¿el segundo mejor guitarrista de todos los tiempos?). Y pienso en esa manera española de enfocar la vida. Esos años invertidos con el único premio, en el mejor de los casos, de tener un salario garantizado. Da igual que el trabajo sea bueno o no, da igual que uno pueda hacer más en otro sitio. Al igual que la hipoteca en la compra de un piso, la inversión es demasiado alta como para abandonar después. Esa mentalidad española, digo. La obsesiva necesidad de seguridad cuando, en realidad, es sólo trabajo. ¿Cambio de destino? Quía, con lo que está lloviendo ahí fuera. La gente me mira raro. Cambié de trabajo en el verano de 2006. Volví a cambiar de trabajo en el verano de 2008. Nuevas perspectivas en el horizonte. Quizá un cambio, esta vez (por fin, dice Joxete) más a mi aire. Será que, en verdad, los castellanos somos los prusianos de España; y quizá que los sanabreses somos los anglosajones de Castilla y no lo digo sólo por el tono ginger; todo ello con permiso de Hornuez y de la (emprendedora) gente del oeste. En fin, quizá todo se reduce a que cuando a uno le sonríe la fortuna, se va haciendo cada vez más inconsciente y nunca piensa que le vaya a ir mal.

Vamos a ver cómo va todo. Y que dios reparta suerte…

 

Coda: [los británicos] "Sustentaban una creencia totalmente opuesta a la de los Estados Unidos, de más reciente formación, donde se consideraba como una virtud el pertenecer a una humilde cuna y dónde sólo el que se elevaba por sus propios méritos era digno de admiración".

Tuchman, Barbara W.: La torre del orgullo. Península, Barcelona, 2007. Página 27

 

PD: Por fin ubiqué el Merbeyé de mi juventud.

4.5.09

¿Modelo neoliberal? ¡Quía!

Es fantástico que todavía haya gente que crea que vivimos en un Estado liberal y que, en sus fantasías, crean que en realidad transitamos en una economía de libre mercado. Estado mafioso-hedonista, creo que sería la palabra más adecuada para definir todo esto que pagamos con nuestros impeustos. Ahí tenemos, uno más, el ejemplo de los pomposamente llamados “Agentes Sociales”. Son actores privilegiados a los que nadie, en sentido literal, vota, pero como la nuestra es una democracia marxistizante y nos hemos tragado todo el rollo este de la relación dialéctica entre capital y trabajo, pues hemos asumido que hay que darles protagonismo político y social a quienes únicamente habrían de tenerlo, en cualquier caso, en el ámbito laboral

Ellos son culpables, en gran parte, de lo que ha pasado durante todos estos años con la formación en España. Han sangrado, además, el erario, con dinero para fortalecer sus estructuras a cambio de nada. Pero de nada de nada. Y ahora encima (la cabra, el monte y tal), una parte de los agentes, los sindicatos, se han puesto chulos. Resulta que en el proceso de diálogo para generar normas (¿?) que mantienen con los empresarios, no permiten que estos presenten determinadas propuestas. Fíjese bien el disparate de votar un parlamento para que luego los cambios los diseñen otros, pero fíjense más en el disparate de no permitir que una parte haga sus propuestas. Pues bien, la otra parte, bastante poco inocente, por cierto, ha dicho que se las va a trasladar al Parlamento, y la pandilla de fascistas sindicales se ha permitido el lujo de ¡amenazar al Parlamento!

Modelo neoliberal, le llama a toda esta morralla la caverna izquierdista. Perdonen pero es que no puedo evitar una sonrisa cuando lo oigo. Izquierda subvencionada y muy poco demócrata. Qué poco hemos cambiado. Y aún se extraña de que a la derecha española se le pongan los pelos de punta de pensar en una IIIª República.

 

 

PS: El tono de la campaña electoral [de 1933] de los socialistas fue decididamente revolucionario. Largo Caballero, su principal dirigente, fue saludado en numerosos mítines como "el Lenin español" y su oratoria parecía indicar que en efecto estaba dispuesto a promover una revolución análoga a la bolchevique. "Si la legalidad no nos sirve, iremos a la conquista revolucionaria del poder" afirmó en un mitin. En otro propugnó que la bandera tricolor de la "República burguesa" fuera sustituida por la bandera roja de la revolución. Y en un tercero sostuvo que se estaba "en plena guerra civil", aunque ésta todavía no había tomado "por fortuna o por desgracia" los caracteres cruentos que "inexorablemente" tendría que tomar.

Avilés Farré, Juan: La izquierda burguesa y la tragedia de la IIª República. Servicio de Documentación y Publicaciones de la Comunidad de Madrid, Madrid, 2006. Página 293