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26.3.26

El caos baldío (I)

La Tierra baldía, del gran Robert Kaplan. De lo mejor que he leído este año. Y clave para entender lo que está ocurriendo

Varias ideas para estos días de medio asueto:

- El poder de la tecnología para cambiarlo todo: sin inventos como la radio el fascismo y el comunismo hubieran sido muy difíciles. La modernidad llega de la mano de la tecnología

- La tecnología ha hecho más pequeño el mundo: ahora estamos más interconectados y lo sabemos todo de manera más rápida. Esto hace que estemos abrumados y que no tengamos tiempo de recuperar el aliento entre un acontecimiento y otro. Cada lugar del mundo es ahora muy importante porque todo está conectado, no solo de manera económica.

- La primera globalización encajaba muy bien con el mundo de finales de los años ochenta: cuando acabó la guerra fría no había correo electrónico, ni Internet, ni móviles. Y parecía que todo era economía en un mundo de progreso automático y lineal. Un “presentismo” que parecía que podía durar para siempre.

- Las décadas de toma de decisiones, en frío, en especialmente en Estados Unidos, coincidieron con la época de la imprenta y la máquina de escribir: una forma de tecnología, que se prestaba explicaciones, objetivas y detalladas de los asuntos, al tanto a las personas como a los líderes a la moderación. Pero todo esto ha cambiado


12.10.25

Tecnología y desconocimiento

El otro día, en un acto del COIT, esta frase lapidaria de Carl Sagan: Vivimos en una sociedad absolutamente dependiente de la ciencia y la tecnología, en la que casi nadie sabe nada de ciencia y de tecnología. Esto constituye una fórmula segura para el desastre.”

Y poco más que añadir...

28.5.19

Al hilo de la Inteligencia Artificial

Leo por ahí una reflexión de Ortega, pronunciada en el verano de 1933: “Uno de los temas que en los próximos años se va a debatir con mayor brío es el sentido, ventajas, daños y límites de la técnica” 
Y lo dijo cuando aún no había ni bomba atómica, ni vuelos espaciales, ni Internet... 

12.2.19

Movilidad

El coche privado acabará siendo cosas del pasado. Quizá nuestros hijos ya no entiendan eso de  tener un coche, nos contaba el otro día uno de los cofundadores de Cabify.

25.5.18

Diente azul

Lo llamamos BlueTooth y está en nuestras vida, pero muchos desconocen porqué se llama así. Hace mucho, mucho tiempo, en un reino muy lejano...

Leído el otro día en El Mundo. 

10.4.18

¿Algoritmos?

¿Pero qué demonios es un algoritmo? Pregunté al poco de llegar a una empresa de consultoría TIC que acaba de ficharme, hace ya más de diez años. Me pusieron el ejemplo del huevo frito y desde entonces lo cuento así, pero estos de Retina lo hacen con más rigor que yo. No se lo pierda, desocupado lector.

14.1.15

Vamos, vamos, que nos vamos

Hay noticias que hay que leer con la música de Radio Futura de fondo. En concreto con aquella canción que nos anunciaba a todos que el futuro ya está aquí.



La noticia es esta: en pocos años todo será diferente. Así que vamos vamos que nos vamos...

12.6.14

Mundial

Los mundiales, como se decía cuando yo era aún pequeño. 

Es posiblemente el único espectáculo que en realidad es global. Otro invento inglés para la humanidad. Siempre he pensado que el Mundial es una Eurocopa que se juega en cualquier lugar del mundo y a la que acuden invitados Argentina y Brasil. Vamos a ver si esta vez se cumple de nuevo. Mis filias están con España, claro, y luego por grupos con Brasil, Colombia, Inglaterra, Ecuador, Bosnia, Portugal y Bélgica. Y dentro de ellos, mis guiños van hacia Colombia y Portugal.

Y como soy un clásico, quiero dejar clara mi oposición al ojo de halcón que se va a poner en marcha para detectar goles fantasmas. Los que aún son pequeños no entienden que los fallos arbitrales, como la lluvia, el viento o los gritos de la afición, forman parte de este deporte igual que el balón o los jugadores. Que haya que estar explicando esto...

No creo que nosotros ganemos, pero lo que es seguro es que nos vamos a divertir.

Y usted, desocupado lector, ¿cómo lo ve?

4.6.13

Yo bien, tú bien...

La literatura vasca escrita en eusquera. Ya hablé aquí de la relación que nos une. Más allá de Gabriel Aresti, incluso. Aquel descubrimiento demoledor: Kirmen Uribe, el hombre que escribió la novela que yo iba a haber escrito en la vida que cerré hace unos meses. El otro día me di de bruces, gracias al amigo Jorge Moreta, con los versos que le ha publicado Visor, en edición bilingüe, por supuesto, "Mientras tanto dame la mano". 

Un poema delicioso en medio del libro. Resplandeciente. Demostrando que la poesía comprime la realidad y nos muestra tal cual es. Sólo unos versos explican años de nuestras vidas...

El poema llevar por título "Tecnología". Disfrútelo, desocupado lector:

"Mi abuelo no sabía leer, tampoco
sabía escribir. Sin embargo, era conocido

por las historias que contaba. Él encendía,
rodeado de críos, las fogatas de San Juan.

La caligrafía de mi padre era inclinada, elegante.
Tejía el papel con precisión,

como si esculpiera sobre la pizarra.
Todavía tengo la postal que envió desde la mili:

"Yo bien, tú bien,
mándame cien".

Nosotros mandamos
mensajes electrónicos.

Es cierto: en tres generaciones hemos recorrido
un largo trecho en la historia de la escritura.

De todas formas, las preocupaciones, los miedos
son los mismos de siempre, y lo seguirán siendo:

"Yo bien, tú bien..."

18.2.10

Descubriendo Apple

Como saben los desocupados lectores de esta columna, a principios de febrero estuve unos días en la Florida con el General en Jefe de mis ejércitos. Nada más bajar del avión me dijo: “aquí tienes un IPhone para que lo uses mientras estés aquí. En casa te he creado un usuario en el Mac”. Así es Mi General. Y yo, cuando sea mayor, quiero aprender a ser tan generoso como él. Así que la semana fue, en realidad, mi semana de bautismo en el universo Apple.

Los resultados han sido desiguales. En cuanto al IPhone, estéticamente me parece muy superior a cualquier otro teléfono de su gama, lo que se llama pomposamente smart phone. Es magnífico, hermoso y hasta poético. Y con una cantidad de aplicaciones fascinantes. Pero luego, lo de escribir mensajes con la punta del dedo no acabo de verlo. Ando dándole vueltas a jubilar a mi vieja Qtek, pero aún no me he decidido, y la verdad es que la semana de uso de IPhone tampoco me ha sacado de dudas.

Otra cosa son los Mac. Nunca los había usado y me vuelve a fascinar su estética. Al rato de trabajar con él, te sientes hasta más relajado. Está claro que Microsoft es a la informática lo que la socialdemocracia a la política: el refugio de la vulgaridad. Algún día tendré dinero. Y ese día me compraré un Mac. Y diré, como Graves, adiós a todo eso.

Entre tanto, ando disfrutando del IPod que me compré en Miami. Y cacharreando en toda la música que le robé, qué cabrón soy, a mi honrado General en su ITunes.

La dura vida, lo tengo escrito, del deportista de élite.

PS: Y el hedonismo, y su ostentación, no han sido nunca bien vistos en las filas de la izquierda tradicional, por más que esa izquierda suela comportarse, más o menos a escondidas, de forma radicalmente distinta a lo que predica y sanciona en público.

Pericay, Xavier: Filología catalana. Memorias de un disidente. Barataria, Barcelona, 2009. Página 258

PD: Ayer puse el Ipod el modo aleatorio. La primera canción que salió fue la de Tan fácil, del disco Pasión por el Ruido, de Barricada. Ya saben: “Cuatro gotas cambian el color / del suelo que brilla amarillo hoy; / acabé quemando mi nariz / sólo en octubre me siento así. / Y ese viento que pega de frente / no deja a los ojos descansar: / lágrimas que aguantan un poco más / como cuando todo estaba dicho”.

No diré más.