8.6.19
Varios Umbral (es)
20.10.14
Los justos
28.4.08
Libros dolorosos (II)
Lo más interesante del libro es esa mirada, es cierto que mordaz, que se da a la pugna política entre las Españas del momento; la falangista, la católica y la exiliada. Y el papel que Ortega juega para todos ellos. Los falangistas lo reclamaban, los católicos lo detestaban, (siempre lo hicieron), y los exiliados lo atacaban. Las pugnas entre tovares y sereres, cuyos antecedentes ya contaba Umbral en la Leyenda del César visionario. Y en el Estado, un régimen para quien Ortega era, sencillamente, incomprensible. Miseria de país.
Un libro duro, ya lo dije. Pero interesante. Un libro que cae sobre nuestras ideas acerca Ortega y las somete a tratamiento de choque. Pero estas cosas hay que leerlas. Si sólo leyéramos aquello con lo que estamos de acuerdo nos convertiríamos en alguno de esos progres que pone el gesto irónico cuando se habla de Fukuyama y se menciona El fin de la historia y el último hombre sin haberlo leído siquiera. O el grito en el cielo cuando se habla de Pío Moa. Sin haber leído ningún libro suyo, por supuesto.
PS: “Cuatro días antes [de morir Ortega, el gobierno] había hecho llegar a las direcciones de los periódicos españoles la siguiente nota: “Ante la posible contingencia del fallecimiento de don José Ortega y Gasset, este diario dará la noticia con una titulación máxima de dos columnas y la inclusión, si se quiere, de un solo artículo encomiástico, sin olvidar en él los errores políticos y religiosos del mismo y, en cualquier caso, se eliminará siempre la denominación de “maestro”. Citado por Morán, Gregorio: El maestro en el erial. Ortega y Gasset y la cultura del franquismo. Tusquets, Barcelona, 1998. Página 515
8.9.07
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
Uno va creciendo y va leyendo y asimilando conceptos. Creo que la primera vez que lo leí debió de ser a principios de los noventa. Para un estudiante de políticas dispuesto a conocer, en la medida de lo posible, el mundo que le rodeaba, las columnas de Umbral era una buena manera asomarse a
Quizá nadie como él hubiera expresado lo que muchos sentimos viendo el espacio que los medios de comunicación y la sociedad en general dedicaban, en su muerte, coincidente en cuanto al día, a un jugador de fútbol y al mejor articulista de la segunda mitad del siglo XX español.
País de tabaco negro y picadura.
País de mierda.