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8.10.25

Lo rural, de nuevo

El otro día en La Lectura. Esto de Ana Iris:  Para mí, Antígola significó una infancia muy libre y muy de contacto. Al contrario de lo que podría parecer, yo creo que cuando eres niño ves el mundo con más complejidad en un pueblo que en una ciudad. Porque una ciudad te restringe completamente el acceso a estar tú solo hablando con adultos o a ir solo a comprar», asegura Simón, cuya vida se desarrolla hoy en Aranjuez con sus más de 60.000 habitantes.

Y de remate esto: «La relación cambia porque, por un lado, te das cuenta de que tu raíz es algo que no puedes borrar. Yo siempre tuve la necesidad de huir del pueblo, pero uno nunca puede huir de sus raíces. Ahora entiendo que más te vale moldear tu relación, de manera que te sea llevadera a lo largo de tu vida»



19.12.21

Maternidad / Paternidad

Ana Iris Simón, ayer en El País. Un texto hermoso para despedir el año. Y esta reflexión, que yo también aplico a la paternidad: "El año que tú naciste pensé de la maternidad lo que García Alix de la fotografía: que “nos lleva al otro lado de la vida, de donde no se vuelve”.

Pues eso...

2.10.21

Lo moderno hoy

Traía El Norte a finales de agosto una entrevista magnífica con Emilio Lamo, quizá el mejor sociólogo español vivo. El problema es Podemos, no Vox. Y lo moderno es hoy lo clásico, lo convencional, en un mundo postmoderno "Los hombres nos hemos convertido en meros progenitores más que en verdaderos padres". El relato Ana Iris Simón desde un punto de vista sociológico... 



31.5.21

Muchos textos en uno

Es un libro bonito la Feria de Ana Iris Simón, un recuerdo de una España que se va. Y una mirada crítica a un presente eterno que, lo veo en mis chavales, vive solo de festivales, sellos en el pasaporte y ocio como sustituto de la vida. La vida es la infancia, nos recuerda la autora, que se atreve con temas prohibidos para las mujeres de izquierdas. Su visión sobre la madre y su amor (La madre está siempre condenada al reproche porque es el amor primero coma el amor puro y el dolor sobrevenido de no poder ser el otro coma de no poder ser 1 con el otro coma imposible siempre de satisfacer. La decepción primigenia viene, como el amor primigenio, de la madre). 

Su visión sobre la mujer y el feminismo (para gustar los hombres tienen que hacer pero a nosotras nos basta con ser) ya que, como dice en un párrafo memorable, el ideal de la belleza femenina, el de la novia cadáver, lo gestionan hombres homosexuales. Sus disquisiciones sobre la patria y el mito de la identidad internacionalista. Su desprecio sobre la izquierda divina (Nada nuevo bajo el sol: señoritos diciéndole al pueblo lo que el pueblo es), su crítica a lo que ve en su generación (No tener más identidad que la estupidez). 

Y esa mirada sobre los mayores (Los abuelos no deberían morirse nunca) que comparto plenamente, porque soy quien soy porque soy nieto de quién soy y sigo cazando charrelas con el Ché en el sierro cien años después, ¿Verdad hermanu?), y sobre la paternidad (Uno es padre porque no podía no serlo).

En fin, que todos venimos de un linaje mítico, pero son muy pocos los que saben contarlo.

Un buen libro. Que vacuna contra el cinismo, el gran mal de nuestro tiempo.