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16.3.18

La movilidad como derecho

La estación de Sanabria será una estación de tren, no de alta velocidad. Criticarla por estar ubicada en un pueblo de veinte habitantes, es como decir que el aeropuerto de Barajas, con sus cuatro terminales, se ha hecho para dar servicio a un pueblo de unos cuarenta mil habitantes...

La movilidad es un derecho de los ciudadanos, y ese es el único enfoque válido, desde mi punto de vista, cuando analizamos las polémicas sobre los ferrocarriles públicos. Vertebrar el territorio y garantizar los derechos de los ciudadanos...


2.12.16

¿Una estación de AVE?

El periodismo de kalidá lleva días titulando / clamando, con un palillo en la boca y mientras pela la gamba en la barra de un bar, contra la dizque estación de AVE en un pueblo sanabrés de cuarenta habitantes. A veces no sé si es la pereza, o si es directamente la crisis, pero el nivel del tratamiento de algunas noticias es lamentable. Para quien quiera entender lo que pasa, ni los políticos se han vuelto locos ni en ADIF han hecho un sorteo y les ha tocado el gordo a los sanabreses.

No es una estación de AVE igual que no hay un AVE Madrid-Sanabria. Es una estación de ferrocarril, que vendrá a sustituir a la actuación estación de la Puebla de Sanabria (ubicada a unos cinco quilómetros) y en la desde hace años que paran a diario varios trenes Alvia de los que hacen el recorrido diario entre Galicia y Madrid en ambos sentidos. Habida cuenta de que la estación de la Puebla está en una zona por la que no pasa la nueva vía se optó, con buen criterio, por hacer una nueva para no dejar sin servicio ferroviario a los habitantes de la zona, una de las más pobres y despobladas del noroeste español, por cierto. 

Hay que ser muy zoquete para pensar que se hace una estación para un pueblo. ¿Acaso el aeropuerto de Barajas sólo da sentido al viejo pueblo de Barajas? Esta estación dará servicio a todo el noroeste zamorano, al norte de Portugal y al sur de León. El propio gobierno local de Braganza confía en que la estación permita incrementar el nivel de relación entre las dos partes de La Raya. 

En fin, ya sé que vivimos en el mundo de tuiter y de la inmediatez, pero un poco de rigor, hombre. Y más de cinco minutos para redactar una noticia. El tren articula territorios y permite equilibrar desarrollos, por eso es público y por eso las políticas de desarrollo de infraestructuras son públicas, e invierten donde es necesario, no sólo donde es rentable.. Condenar a una zona a quedarse sin transporte rápido a Madrid sólo porque hay que hacer una nueva estación es profundamente injusto. Es decir, que como hay AVE a Galicia los de los puntos intermedios que se jodan. Pues no señor. España no es solo sus zonas urbanas, aunque haya personas en Madrid a las que les cueste creerlo. 

Y si lo es, que nos lo digan pronto, cerramos el país y todos a Madrid....


3.6.16

Los trenes y las estaciones

El otro día El País nos alarmaba a todos con un titular impactante y un reportaje lleno de medias verdades en relación al uso de las estaciones de tren AVE. El propio diario asume su error en una nota que le honra. Limitar el uso de las estaciones al AVE, como hacía el artículo no tienen sentido. Como no lo tiene, creo yo, seguir hablando de estaciones de AVE. Son estaciones de tren. Todas. Y en casi todas ellas paran Alvias, Altarias, Avant, Cercanías, etc...De Madrid a Valladolid, sin ir más lejos, circulan muchos más alvias y altarias que Aves, pero todos dan un magnífico servicio.  Contar solo los viajeros de alta velocidad en sentido estricto sirve para que ese soniquete de no queremos trenes rápidos que son caros y no van a ningún sitio siga calando en la ciudadanía. Y a que uno tenga la imagen de un estación faraónica y desierta en medio de la nada...

Los ciudadanos de todo el país, no solo los de Madrid o Barcelona, tienen derecho a la movilidad. Especialmente, los de la maltratada y abandonada España interior. 

22.4.15

A vueltas con el AVE (III)

El territorio, decíamos. El error fue apostar por la Alta Velocidad, ¡ay esos partidos en los palcos de primera división y el poder de las constructoras!. Es posible que en muchas líneas hubiera bastado con modernizar las líneas para que los trenes alcanzaran simplemente el entorno de los 200 quilómetros por hora. Pero no, como llegamos tarde, llegamos a lo bestia. Trenes a 300 por hora en todo el país. Y, además, priorizando aquellos espacios donde el tren no era tan necesario: ya era fácil y cómodo llegar a Valencia por avión desde Madrid o desde Barcelona. Donde es necesario el AVE es donde más está tardando en llegar, en sitios como Extremadura, por ejemplo, o como Murcia. 

El drama del AVE es que sustituye a las vías convencionales, dejando a muchos lugares sin ferrocarril. Ahí tenemos el ejemplo de la mi tierra sanabresa. Luchando porque no desaparezca la proyectada estación de tren. Una estación que da servicio al corredor Braganza - La Bañeza. Si no la hacen, en Sanabria ya no habrá tren, ni para ir a Galicia ni para ir a Madrid. No es un parada de AVE lo que demandan (demandamos), es una parada de tren. Simplemente eso. Una parada en la que paren algunos de los trenes que hacen los trayectos entre Madrid y Galicia. España no es sólo Madrid y las costas. Aunque esto a veces sea complicado de entender cuando tu mapa mental es el ministerio de lunes a jueves y los viernes a la playa. 

En fin. 

4.5.08

Los que se fueron y los que no

Los espacios privados producen virtudes públicas. Déjeme, desocupado lector, que le hable hoy, desde Sanabria, del bar de un amigo. Que se lo recomiende incluso. Hace años, la estación de ferrocarril de la Puebla de Sanabria era un lugar oscuro. Decrépito. El bar, un espacio hecho de plásticos aderezados con cafés amargos a altas horas de la madrugada. Sin alma. Renfe, o el GIF, o ADIF, sacó a concurso por varios años el bar. Y allí fue Paco, a hacerse con él. Lo cambió de arriba abajo. La barra pasó de ser de contrachapado a ser de piedra. No forrada en piedra, no. De piedra. Pintó el local. Lo puso a su gusto. Y el resultado fue espectacular. Además, como Paco es inquieto, convirtió la estación en un punto de encuentro, un espacio para exponer y para conversar. Porque Paco, además de llevar el bar, es historiador. Y persona culta. Ha estudiado, durante años, el pachueco, esa forma arcaica en la que el latín, en plena descomposición, cristalizó en Sanabria y que hoy se considera una forma del leonés. Pero Paco no se limita a las lenguas. También sabe, y mucho, de las legendarias vistas de Remesal, que decidieron el futuro de un Imperio. Y de pinturas rupestres. Y del ciclo del agua en nuestra tierra. Por algo está detrás de muchas de las iniciativas más interesantes de la comarca.

Ahora, en
la Estación hay, además de ordenadores para conectarse a Internet, un espacio wifi para poder trabajar mientras cae la tarde de primavera en Sanabria.

Un espacio de lujo para un lugar tan necesitado de lujos como la tierra sanabresa. Un espacio construido por esos sanabreses que no emigraron y que luchan, día a día, por la tierra que los vio nacer. Si pasan por la Puebla, no dejen de visitarlo.

PS: Las lenguas nacionales que conocemos hoy en día, aparentemente tan naturales, son en gran medida producto del pronto de desaparición de innumerables vestigios del Antiguo Régimen –piénsese en la diversidad de pesos, medidas, monedas, sistemas postales, etc–, nos encontramos en el ámbito lingüístico con un desarrollo paralelo. Sus artífices han sido las academias en algunos casos (España, Francia) […] o la labor conjunta de literatos, pensadores, políticos y puristas (Alemania); y en todos la tenacidad de unos filósofos afanados en encontrar el origen, la esencia y el orden de la propia lengua.
Sosa Wagner Francisco y Sosa Mayor, Igor: El Estado fragmentado. Modelo austro-húngaro y brote de naciones en España. Editorial Trotta, Madrid, 2007. Página 103.