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7.5.14

La Isla

Madrugamos. Nos espera un buen trecho. Recorrer la España del levante, ahora que estoy en la orilla, con Rafael Chirbes. El paisaje va cambiando conforme nos acercamos a Granada. El agua es la vida, y así lo entendieron todos los que hasta aquí llegaron. Pasamos por la costa conforme va finalizando nuestro viaje. Al fin, divisamos la bahía de Algeciras. Una ciudad mítica. La Al yasira de los musulmanes. La llave del Estrecho. Por esta bahía se empezó a perder la Hispania goda, según nos contaron los cronicones. Un mundo degradado, me dice Oskarnello, siempre atento. Las políticas de desarrollo de la bahía, para contrarrestar Gibraltar, han acabado con el entorno natural de la zona. Un puerto por el que me parece estar viendo a McNulty en la segunda temprada de The Wire. Aún  hay tiempo hasta coger el ferry. Algeciras es también alguna canción de Medina Azahara, en mi adolescencia, y sobre todo es la patria adoptiva, durante algunos años, de mi amigo y maestro Esteban. Esas ciudades que, en el fondo, ya conocemos antes de visitar por primera vez. Y es que los viajes, también, se conversan y luego se hacen. Embarcamos.

1.5.14

Cine y libros

Me puse con Quemar después de leer, una comedia al más puro estilo de los hermanos Cohen. Cine con su sello. Una película en la que el protagonista de fondo es la White trash y la Norteamérica profunda, con un magnífico John Malkovich. Ideal para echar la tarde. 

Rematé también 300, que se me escapó en el cine. Buena película sobre la obra de Frank Miller que sirvió para divulgar entre el gran pújbilco la hazaña de los espartanos en las Termópilas que, al detener a los persas, quizá nos salvaron a todos. 

Por cierto que tengo mediado ya En la orilla, de Rafael Chirves. Tengo el firme propósito de no leer más que una novela al año, ahora que soy cuarentón. Y esta es buena, pero dura. Y no sé si a estas alturas quiero leer cosas que me revuelvan el estómago....