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3.9.18

No son lo mismo

Los gigantes empresariales apadrinados por Estados no democráticos no son actores económicos normales. Y si, además, trabajan en campos sensibles, la defensa frente a ellos es un derecho de todos los Estados democráticos. Australia parece haberlo entendido bien...

13.11.16

A pie de urna

Para echar el domingo. Los datos de la encuesta a pie de urna que ofrece el NYT. Los que odian a la globalización han votado por el candidato soberanista. La misma basura que en Europa. La misma basura que en los años treinta...

12.1.16

Una magnífica noticia

No sólo el comercio hace al hombre. También acerca a las gentes. Y cuando son gentes culturalmente heterodoxas en su entorno, mejor que mejor. 

Una buena noticia, este inicio de conversaciones para un tratado de libre comercio entre los territorios que un día formaron parte de la Monarquía Hispánica y que hoy son la República de Filipinas y la vieja Europa.

21.8.15

La emperatriz desconocida (III)

Hay algunos paralelismos desgraciados entre Rusia y China. Países demasiado grandes que intentaron procesos modernizadors en el siglo XIX que no llegaron a buen puerto y que, en ambos casos, desembocaron al final en terribles dictaduras comunistas. La autora de la biografía de Cixí denomina a los años que transcurren entre 1902 y 1908 como la revolución Cixí, y uno se queda asombrado viendo la cantidad de reformas que se emprendieron en aquel momento y que, de haberse consolidado, hubieran cambiado para bien la historia del Imperio del Centro: en 1902 se levanta la prohibición de matrimonios mixtos entre han y manchues. Ese mismo año se toman las primeras medidas para promover la educación moderna entre las mujeres y se comienza a abandonar el tradicional sistema educativo chino, que es sustituido por otro de corte occidental. Durante estos años se garantiza la libertad de prensa, se reforma el sistema legal y se realizan acciones para convertir el comercio en algo respetable socialmente. Así, en 1903 se crea por primera vez en la historia un Ministerio de Comercio, lo que fue un trauma para una sociedad en la que los comerciantes ocupaban el último puesto en la escala social por debajo de los labradores.  

A mayores, y durante esos años, en las ciudades de los Puertos del Tratado, llegó el agua corriente, la electricidad, las facultades universitarias. 

Fruto de todo este empuje, la Emperatriz, después de enviar expertos a estudiar los sistemas occidentales, diseñó un plan para evolucionar hacia una Monarquía Parlamentaria entendiendo que los británicos habían llegado tan lejos no por la sabiduría de la Reina Victoria, sino porque las mejores cabezas del país codirigían al política con ella desde el Parlamento.

Es desolador pensar lo que quedaba de todo esto solo cuarenta años después. 

3.11.14

Kaplan y el monzón (III)

El Monzón de Robert Kaplan dedica unas palabras liminares al papel que los portugueses jugaron en el Índico. A mí se me hace complicado de imaginar, claro, porque para mí Portugal, y que me perdone mi hermanu Lauru, es La Raya y el mar es algo lejano, como lo es la infancia cuando uno ha doblado ya el cabo de la cuarentena... 

Los europeos, esto es, los portugueses, llegaron allí para comerciar. Y llegaron a un territorio, el área de influencia del pérsico, que posiblemente es la ruta martítima de comercio más antigua de la humanidad. Frente al modelo del desierto, que genera Estados inestables, señala Kaplan, el modelo de las ciudades marítimas. No hay civilización sin ciudades, como no la hay sin comercio. Esto lo aprendimos los senabreses hace siglos, cuando escapamos de tremendo Rodrigo y sus mesnadas para comerciar en las campas de Nuestra Señora del Puente. Vasco de Gama no descubrió Asia para los europeos, hizo algo mucho más relevante, descubrió un sistema de vientos que permitía llegar allí y que metió a Asia por vez primera en el tablero de juego europeo. Unos portugueses que hicieron con el Índico lo que Roma con el mediterráneo: darle una unidad en el imaginario colectivo. 

Por cierto que es curiosa la vida de Camoens, cuyas andanzas relata Kaplan: periférico, pobre y quizá rayano, como nuestro judío más universal. Y en ambos, esa sensación tan sensata, tan lúcida y tan triste de que el éxito y el fracaso no son, en el fondo, más que dos impostores.  

20.9.11

Elogio del comercio, vía amazon, y una reflexión sobre la imagen de los catalanes

Llegó Amazon a España. Los de Seattle, después de pensárselo mucho, han desembarcado aquí, y a mí que me alegra. Bendita competencia. Aún recuerdo, creo que lo conté aquí una vez, que hace varios años me salía más barato comprar un libro a una empresa norteamericana cuyos almacenes estaban en Canadá, que comprárselos a la casa del libro. Así de fuerte. Tengo alguna experiencia comprando con ellos en su portal americano, gracias Mi General, y creo que empezaré a convertirme en usuario de su portal español. Adoro el buen servicio, la buena educación y los buenos precios, y además por este orden

Cambia la vida, cambian las formas, pero el eje es siempre el mismo: el comercio nos hace crecer, como personas y como sociedades. Ningún impulso puede esperarse de sociedades que cierran sus puertas o sus fronteras a lo nuevo, al intercambio, a ganar sobre la base de cambiar. En vez de ponerle puertas al campo, lo que han de hacer los reguladores es asegurar juego limpio y dejar jugar a todos… nunca he entendido el precio fijo en los libros, como nunca he entendido que un libro electrónico cueste casi lo mismo que uno en papel.

Comerciar es ser libre. Comerciar es charlar con Mercurio, ese fantástico dios romano consagrado al comercio, al intercambio. No en vano, el periódico más antiguo que se conserva en lengua castellana es un periódico chileno, el Mercurio de Valparaiso. Porque comercio y letras siempre han ido juntos, aunque la imagen popular del comercio sea una imagen ágrafa. Por cierto que alguna relación ha de haber, lo intuyo, entre una Plaza llamada del azogue (o Azoague, como nos dijo en un castellano puro un paisano paseando por Malgrat una mañana de otoño, y Lisboa resplandecía), las dos acepciones de azogue en castellano y el dios romano. Y viniendo como vengo de un pueblo de mercaderes, ¿cómo no celebrar la llegada de un nuevo mercader a este zoco global que llamamos la vida?


PS: "Las grandes ciudades marítimas y comerciales, Venecia y Génova principalmente […] se encuentran desde aproximadamente 1300 con la seria competencia de los catalanes. […] si no tienen más remedio que resignarse a su poder militar, la competencia de los mercaderes catalanes, y de la una cierta piratería catalana en aguas griegas e italianas […] les lleva muy pronto al intento de descalificación radical de estos nuevos competidores. La imagen del mercader catalán como “alevoso, avaro, traidor, desleal y sin escrúpulos” se une a la del soldado aragonés, valiente pero inculto" […]

Iglesias, Carmen: No siempre lo peor es cierto. Estudios sobre historia de España. Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2009. Página 57

25.3.11

Noticias de interés en un mal día

Fue quizá la noticia más relevante del día. O de la semana. Tal vez del mes. Un ejemplo de la cobardía de unos políticos a los que nadie pide cuentas de sus fechorías. Las restricciones, tan caras en un país lleno de estancos y privilegios como el nuestro. La limitación de la competencia. Asegurar los ingresos no por la vía de la productividad sino por la vía de la exclusión de los competidores. La situación es especialmente repugnante en Cataluña, donde, como en tantas otras cosas, se hizo doctrina de otra ilegalidad más.

Ahora, el Tribunal de Justicia de la Unión ha sentenciado lo que todos sabíamos ya. Incluidos los políticos: que es ilegal poner trabas a los grandes establecimientos de distribución comercial a cuenta de su impacto en el pequeño comercio. La libertad es la libertad, y con ella unos ganan y otros pierden. Claro. Así ha sido siempre y así ha de ser, porque sólo de esa manera las sociedades avanzan.

Lo sabía este desastroso gobierno cuando miró para otro lado en la adaptación de la Directiva de Servicios. Lo sabía cuando se cargó las medidas liberalizadoras al llegar a Moncloa y encontrar, ay, los cajones llenos. Lo saben los gobiernillos autonómicos a los que no les importa joder al contribuyente si eso le garantiza votos de los grupos de presión organizados. Lo sabían todo. También, por cierto, la Comunidad de Madrid, la única que entendió todo esto, para bien, desde el inicio.

¿Nadie pedirá responsabilidades a estos políticos? Yo sí, que den la cara, que expliquen cómo han permitido la vigencia de normas que deberían figurar en los manuales de lucha contra la libre competencia.

Es un buen día, para todos. Especialmente para los consumidores.

Así es como se hace funcionar la economía de un país: abriendo espacios, generando oportunidades, impulsando la competencia.

Lo otro, los molinillos, los acuerdos vacíos de contenido y los parches no valen para nada.

Lo que sí que queda claro es que este es eun gobierno coherente con su falta de principios. No los ha tenido ni los tendrá en lo que queda. Gobernar a bandazos es su único criterio. Qué más de el coste. Qué más dan los resultados. ¿Qué hemos hecho tan mal los españoles para tener este gobierno a estas alturas?

PS: Mal día. Estoy cansado ya...

10.1.11

De lo público y lo privado

Llovía el otro día en la Puebla. Hablaba con Pepe y oía la lluvia sobre la plaza de la villa. Luego tenía una conversación similar con Oscar y las gotas caían a conciencia sobre el tejado de losa. Pensaba en la diferencia entre la Villa y el Mercado. Es verdad que la Villa está quedando preciosa. Es verdad que es una ciudad de piedra, hecha para pasear y disfrutar. Con su imponente castillo. El sitio al que llevar a todos los amigos que van por primera vez a la Sanabria. Y sin embargo…

Cuando voy sólo siempre bajo al Mercado a tomar café. O a comprar el periódico. O a hacer la compra. Es verdad que vengo del Mercado, y que de allí están poblados los recuerdos de mi infancia. Y me jode verlo tan muerto. Pero no sólo por algo sentimental. También ideológico, qué quieren que les diga. La Villa siempre fue el poder del Estado en la comarca. De lo público, de los guardias, los funcionarios, el notario, el registrador. El Mercado nació libre. Y anárquico. Un espacio abierto y a comerciar, ahí, con dos cojones. A buscarnos todos la vida. Un espacio sin arquitectura, sin equilibrio. La lucha por la vida. “Una raza de gente húngara” me contó un día mi abuela, “creó este pueblo de la nada”. Lo decía en tono despectivo. Unos pioneros. Comerciantes, frente al carácter funcionarial de la villa. Judíos, quizá. Gente que se enriqueció a base de comerciar y que no esperó nunca del poder del Estado ni favores ni ayuda.

Así que en esta España en la que el capitalismo nunca llegó a cuajar, el declive del Mercado es una buena metáfora de cómo está el país tras tantos años de franquismo socialista y de socialismo franquista. Un país en el que los espacios puramente privados, el Mercado siempre lo fue, están en declive, frente al esplendor, algo huero, del poder de lo público.

Así que si me buscan por la Sanabria algún día y no me encuentran en casa, bajen al Mercado. Por allí andaré…



PS: “Todavía para nuestros abuelos una casa, una fuente, una torre que les era familiar, aun su propio vestido, su abrigo, eran cosas infinitamente más familiares; cada cosa era casi un receptáculo en que se encontraba algo humano y a la que añadían su parte de humanidad. […] Las cosas partícipes de nuestra intimidad están declinando y ya no pueden ser sustituidas. Nosotros somos quizá los últimos que habrán conocido tales cosas. A nosotros nos toca la responsabilidad de conservar no únicamente su recuerdo, sino su valor humano […]

Molina, Cesar Antonio: Lugares donde se calma el dolor. Barcelona, Destino, 2009. Página 209

27.4.09

La Directiva y la Ley de Comercio. Otra oportunidad perdida

Hay cosas peores que la crisis, claro que las hay. Hay, por ejemplo, ceder a los poderes locales. Ahí está el caso de la ley de comercio y su adaptación a la Directiva de Servicios. Al final, bajada de pantalones, de manera que las taifas autonómicas van a poder seguir hurtando a los consumidores el derecho a comprar más barato y en los espacios más cómodos. Es una vergüenza, y no sé si el tal Sebastioar estará orgullo de ello, pero es un auténtico escándalo. En plena crisis económica, vamos a tirar una magnífica oportunidad por la borda. Adaptación a medias, cuando todos sabemos que es necesario liberalizar los servicios para mejorar las oportunidades de crecimiento.

Se ve que estamos muy ocupados dándole pasta a las Comunidades o mendigando puestos en las cumbres internacionales.

Y así nos va…

PS: siempre es un placer escuchar al presidente Aznar. Compararlo con Zapatero sólo causa rubor.

 

PS: "La gente dice que la pobreza es mala, pero en realidad es buena. Cuanto más pobre es la gente, más revolucionaria se vuelve. Sería espantoso imaginar un tiempo en el que todo el mundo fuera rico. […] Por causa del exceso de calorías la gente tendría dos cabezas y cuatro piernas". Chang, Jung y Halliday, J: Mao. La historia desconocida. Taurus, Madrid, 2006.  Página 505

 

PD: todo el día en Canarias.