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21.9.16

Las cosas son como son

Para élites poco representativas de la pluralidad de una sociedad, las vascas. No hay más que pegarle un vistazo al reportaje que firmaba Emilia Landaluce el otro día en El Mundo a cuenta de los apellidos de la élite política vasca. Es decir, de la élite nacionalista vasca. 

31.1.14

A vueltas con VOX y los adjetivos

Las palabras se gastan, En especial los adjetivos. Cuando cualquier conducta es nazi, al final ninguna lo es en realidad. Pero, de camino al desgaste, ayudan a fijar marcos mentales. Y en esto, desde Gramsci y la hegemonía cultural, la izquierda siempre ha sido muy lista. 

Viene esto a cuenta porque ya son dos o tres las entrevistas en las que leo que le preguntan a Santi Abascal si su nuevo partido, Vox, "es un partido de extrema derecha". 

Vaya por delante que la presencia de personas como José Luis González Quirós en el partido deberían bastar, en mi opinión, para descartar como estúpido ese calificativo; pero creo que el ataque, el intento de enmarcarlos ahí, es una metáfora de una de las mayores anomalías, casi cuarenta años después de muerto el dictador, de la vida pública en España. La anomalía de que aquí nadie sea "de derechas" y que, para la izquierda, cualquier cosa a la derecha del centro oscila entre carcundia, extrema derecha, derecha extrema, reaccionario. Sólo así se construye un lenguaje en el que progresista es positivo y conservador es negativo...

Por lo que voy leyendo, yo sitúo a Vox más en la derecha que al PP, que desde 1989 se ubica (y gracias a eso ha ganado dos veces por mayoría absoluta) en el centro derecha. Es decir, si Vox se consolida, tendríamos en España un partido que se califica a sí mismo como un partido de derechas. Y no pasaría nada. También los hay de izquierdas, como los de IU. Bueno, algo pasaría: el PP tendría un flanco, el derecho, en el que por fin le saldría un competidor...

En fin, si de verdad alguien con dos dedos de frente me dice que son extrema derecha, que me diga entonces que son Falange o España 2000 o la Alternativa Española. O que me digan si de verdad creen que, con lo que sabemos a día de hoy, Vox es un partido homologable al Frente Nacional francés o la Interés Flamenco belga.

Pero no hay nada nuevo bajo el sol. Lo que hay es, como siempre, la insoportable arrogancia moral de la izquierda. Lo recordaba el otro día leyendo a César Antonio Molina cuando, en un ensayo en el cultural de ABC, citaba un texto de Orwell escrito en 1948:

Las palabras claves son "progresista", "democrático", y "revolucionario", mientras que los sambenitos se que hay que evitar a toda costa que cuelguen son "burgués", "reaccionario", y "fascista".

En España, su reflexión sigue plenamente vigente. 

24.2.09

El post que escribiría hoy si yo fuera un hombre consciente

Si fuera un hombre de izquierdas, políticamente consciente y no un alienado neoliberal, escribiría hoy un post cultural que dijera algo así como:

La semana pasada fuimos a ver Slumdog Millionaire. Buena película. Es duro ver reflejada tanta miseria.

El jueves nos acercamos al Ateneo a ver la presentación de Inventario, el último libro sobre la obra de Jesús Hilario Tundidor. Versos de la desolación (Todos / somos un viejo ejército, / un achacoso ejército vencido / un ejército triste sin banderas ni nombre).

El viernes, tras acompañar a Jimena a recoger un premio por su gestión profesional en la empresa que abandonó en enero, nos acercamos a ver el Carmen de  Sara Baras, el último regalo de navidad que nos quedaba por ejecutar. Un espectáculo absolutamente plástico. Hay algo inabarcable en la conjunción que forman el baile, el toro y el flamenco. Un par de escenas me pusieron los pelos de punta. Cada vez voy teniendo más claro que taurófilo es de las pocas cosas serias que se puede ser ya en España.

El domingo, en fin, me llevé a mis padres a ver El curioso caso de Benjamin Button. Otra buena película, aunque Jimena discrepe de mi valoración. Un cuento sobre la vida, su levedad el paso del tiempo.

En cualquier caso, como no soy hombre de izquierdas, y todos sabemos que la cultura es patrimonio exclusivo de la izquierda, paso del tema de puntillas y prefiero no escribir este post.

 

PS: "Los fondos para la educación eran ya de por sí mínimos.[…] El enfoque  de Mao consistía en no elevar el nivel de educación de la sociedad en general, sino centrarse en una reducida élite, principalmente en ciencias y en otras materias “útiles”, y dejar que el resto de la población no pasara de ser una mano de obra esclava analfabeta o semianalfabeta". Chang, Jung y Halliday, J: Mao. La historia desconocida. Taurus, Madrid, 2006.  Página 516

16.6.05

Hablaba con un amigo ayer

De Juana Chaos sale a la calle. Cada vez que esto ocurre, los del peneuve se vuelven legalistas y piden que se aplique la ley. Decía Azaña "aquí muchos creen que la ley es cosa de juego y fabricarla una diversión". Y así seguimos.

Hablaba con un amigo ayer. Creo que la importancia de todo lo que pasa está en el espacio simbólico que ocupan la derecha y la izquierda en nuestro país. Si eso no se entiende no se entiende porqué ir a ver a Castro es simpático e ir a ver a Pinochet es terrible. O porqué unos pueden tirar mierda, literalmente antes las sedes de un partido (http://www.periodistadigital.com/espana/object.php?o=43192) y otros no pueden salir a la calle. Y que conste que no me gusta ni la calle, ni los insultos, ni las pancartas...