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22.8.14

Algunas cosas sobre España (y III)

Últimas líneas sobre el Estudio 3028 CIS,  postelectoral sobre las europeas:


- Los españoles se ubican de manera mayoritaria en el centro, y afinando más, en el centro izquierda (un 4,54). Pedro Arriola nos lo recuerda siempre que puede. 

- La deslegitimación (retrospectiva, claro) del franquismo es la causa de que en España los términos del clivaje izquierda / derecha, cuarenta años después, no sean categorías neutras. Así, los españoles ubican al PP muy a la derecha, en un 8,22, mucho más a la derecha de lo que ubican a esa empresa que ha sido CIU o al PNV, un partido por cierto cuyo acrónimo en eusquera significa de manera literal Partido de Dios y la Ley vieja y al que ubican en un 5,56.

- Son muy pocos, en fin, los españoles que se consideran a sí mismos ateos, no llegan al 10%, mientras que casi cuatro de cada cinco se consideran católicos.  La parte magnífica es que gran parte de estos católicos lo son más por referencia cultural que por práctica religiosa diaria. Decía la abuela de Maalouf, y lo repito yo cada vez que alguien me presta atención que una casa sin ninguna religión es una desgracia, como también lo es una casa con excesiva religión.  

14.8.14

Algunas cosas, sobre Cataluña (II)

Analizando el último Barómetro de Opinión Pública, publicado por el Centro de Estudios de Opinión,  decíamos el otro día. Un barómetro encargado por el gobierno de Cataluña y realizado entre marzo y abril de 2014 sobre una muestra de 2.000 entrevistas. 

En ubicación política, los ciudadanos de Cataluña se sitúan más a la izquierda de lo que parecería corresponder a un país occidental (un 3,62, frente al 4.57 por ejemplo del conjunto de España), y ubican al PP muy cerca de la extrema derecha (8,62), y en la derecha sin matices a Ciudadanos. El espacio simbólico de centro derecha lo ocupaba hasta ahora de manera cómoda la federación CiU (5,64)). 

Puede pensarse por tanto que sobre el cleavaje izquierda / derecha pesa mucho aún la ruptura centro / periferia. Y puede pensarse también que la construcción simbólica de los últimos treinta años que ha llevado a cabo el nacionalismo ha conseguido que el centro derecha no nacionalista sea visto como derecha o extrema derecha españolaza por parte del conjunto de la ciudadanía catalana. 


Esa deslegitimación explica (al menos en parte) su éxito y también ayuda a entender cómo un partido que obtuvo en Cataluña menos votos que la UCD en las elecciones constituyentes, acabó monopolizando el centro y la derecha en la región. 

31.1.14

A vueltas con VOX y los adjetivos

Las palabras se gastan, En especial los adjetivos. Cuando cualquier conducta es nazi, al final ninguna lo es en realidad. Pero, de camino al desgaste, ayudan a fijar marcos mentales. Y en esto, desde Gramsci y la hegemonía cultural, la izquierda siempre ha sido muy lista. 

Viene esto a cuenta porque ya son dos o tres las entrevistas en las que leo que le preguntan a Santi Abascal si su nuevo partido, Vox, "es un partido de extrema derecha". 

Vaya por delante que la presencia de personas como José Luis González Quirós en el partido deberían bastar, en mi opinión, para descartar como estúpido ese calificativo; pero creo que el ataque, el intento de enmarcarlos ahí, es una metáfora de una de las mayores anomalías, casi cuarenta años después de muerto el dictador, de la vida pública en España. La anomalía de que aquí nadie sea "de derechas" y que, para la izquierda, cualquier cosa a la derecha del centro oscila entre carcundia, extrema derecha, derecha extrema, reaccionario. Sólo así se construye un lenguaje en el que progresista es positivo y conservador es negativo...

Por lo que voy leyendo, yo sitúo a Vox más en la derecha que al PP, que desde 1989 se ubica (y gracias a eso ha ganado dos veces por mayoría absoluta) en el centro derecha. Es decir, si Vox se consolida, tendríamos en España un partido que se califica a sí mismo como un partido de derechas. Y no pasaría nada. También los hay de izquierdas, como los de IU. Bueno, algo pasaría: el PP tendría un flanco, el derecho, en el que por fin le saldría un competidor...

En fin, si de verdad alguien con dos dedos de frente me dice que son extrema derecha, que me diga entonces que son Falange o España 2000 o la Alternativa Española. O que me digan si de verdad creen que, con lo que sabemos a día de hoy, Vox es un partido homologable al Frente Nacional francés o la Interés Flamenco belga.

Pero no hay nada nuevo bajo el sol. Lo que hay es, como siempre, la insoportable arrogancia moral de la izquierda. Lo recordaba el otro día leyendo a César Antonio Molina cuando, en un ensayo en el cultural de ABC, citaba un texto de Orwell escrito en 1948:

Las palabras claves son "progresista", "democrático", y "revolucionario", mientras que los sambenitos se que hay que evitar a toda costa que cuelguen son "burgués", "reaccionario", y "fascista".

En España, su reflexión sigue plenamente vigente.