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16.9.23

¿Nos vamos de Safari?

Esto sobre el paleolítico vivo en Burgos, qué interesante para cuanto llegue la primavera, desde luego. Ya el museo burgalés me parece uno de los mejores de España, claramente. 

Habrá que ir...


19.10.13

Ideas de Burgos, decíamos...

Echamos el día en Burgos. Esas tradiciones de ir recorriendo ciudades castellanas cuando llega el otoño y el relente de octubre carga las tardes. Nos asomamos al Museo de la Evolución. El conjunto está ya cerrado con un Auditorio que se integra perfectamente en la perspectiva desde el puente. Volvimos al CAB, claro. Siempre vuelvo al CAB. Arte contemporáneo en ciudades castellanas. Las paradojas del destino Y esta vez tocó gintonic en el Castillo. Lo que somos los hombres. No nos sacamos a las mujeres de la conversación ni a tiros. Se nos fue la tarde, plácida, lánguida. Hay pocas formas de ver morir una tarde que con una copa entre las manos. Acabamos la ruta en el Arco de Santa María. Me sigue impactando, tantos años después, la desmesura de Vela Zanetti. Es hora ya de volver a casa...

14.10.13

De lo viejo y no nuevo (ideas de Burgos)

Tocó Burgos. Una ciudad a la que siempre hay que volver. Allí nació nuestro rey don Pedro. Allí se hizo Castilla. Su otoño, frío y hermoso. Las nubes sobre la catedral. A mayores, desde hace tiempo el cabildo organiza buenas exposiciones de arte contemporáneo en el claustro bajo de la Catedral.  Algunas fueron deslumbrantes, ya lo conté en otra vida. Esta vez tocaba el último Miró. Una muestra interesante, con los fondos del Reina Sofía, pero con algunos peros. No creo que Joan Miró sobreviva al siglo XX. Su pintura está muy ligada a su mundo, y creo que no superará el filtro del tiempo. A mayores, a la exposición el falta contraste. Cuando uno tiene un entorno como este, ha de poner las obras a dialogar con el arte clásico que encierra la Seo burgalesa. Porque ahí reside el encanto de este tipo de exposiciones. 

Acabamos la visita y nos homenajeamos con un lechazo castellano, brindado, con Oskarnello y Antuan, a la salud de todos aquellos que, como el hermano Hornuez, que nos precedieron en el conocimiento de esta ciudad... 

28.12.12

La guerra desde Burgos...


Aquellas ciudades en las que la cultura residió durante la guerra. Salamanca y Burgos sumadas a Sevilla y Pamplona por un lado. Madrid, Barcelona y Valencia.

De aquella Salamanca plateresca y de aquel Burgos cuartelario las primeras referencias que tengo me llegaron por el Umbral que nos relató la leyenda del César visionario. Aquella Salamanca de Unamuno, quien ejemplifica en sí el fracaso de toda una generación: la muerte como respuesta a las dudas de toda una vida. Una Salamanca de outsiders, como el histrión de Gecé o el conde de Foxá en la que se fue consolidando el Estado nuevo. Pero me interesa más lo que ocurría al norte, en la petrista Burgos, el burgo de mi caro Hornuez y de mis inviernos en la calle Laín Calvo. Un Burgos frío al que llegan los catalanes que huyen de una muerte segura a manos de la justicia revolucionaria. Traza Trapiello retratos frescos de todos ellos, Ignacio Agustí, José Verges… pero también de los Pemán, los Laínes, los Tovar y los Torrente Vallausteasaber

Algunas figuras enlazan ambos grupos, como el Ridruejo que acabó empezó gobernando y acabó en la oposición tras el desengaño que le causó el mediocre régimen puesto en pie por lo generales… Al final, una parte importante de la élite cultural que se sumó al Golpe Militar acabó ganando la guerra, pero perdiendo la victoria.

Ellos pintaban poco allí…


PS: “Fue Baroja el que dijo que la diferencia entre los intelectuales de la República y los de Franco estribaba en que a los primeros les pagaba el Gobierno y los segundos se lo pagaban, guerra y propaganda, de su bolsillo”.
Trapiello, Andrés: Las armas y las letras. Literatura y guerra civil (1936-1939). Círculo de lectores, Barcelona,  2011. Página 338

29.1.11

Investigaciones fragmentadas

Lo bueno de ser politólogo es que uno va por la vida investigando sin método y sin concierto. Si hubiera estudiado algo serio, sabría que uno no puede arrogarse conocimientos de los que carece cuando se rasca un poco la pátina superficial que lo recubre.
Un par de semanas investigando. A ratos muertos, claro, porque uno ha de vivir y no se dedica a ir por ahí investigando en horas de trabajo. Sobre Ponce de Cabrera; vaya tela que hay más información sobre él en la wikipedia en inglés que en castellano. Así somos. El Príncipe de Zamora. Una figura de leyenda. Señor de la mí tierra. Y gerundense. La lucha por el poder como eje de una vida.
Como no tengo medida, he alternado esto con Fabriciano Cid y con López Monís, los diputados por el distrito sanabrés durante los primeros años del XX, en plena Restauración. Amigos políticos. Caciquismo en estado puro. He visto una carta, fantástica, que hoy sería delito: estimado amigo, gracias por moverme los votos en tu municipio, ya me dirás en qué puedo ayudarte durante esta legislatura. Mil años después de Ponce y lo único que se mantiene es el apetito de poder.
Quizá eso nos hizo humanos, y no sólo el prensil, como explican en el MEH.
Hablando de Burgos. Qué hermoso es recordar el viaje delante de un café. Al recordarlo, uno parece vivir incluso otro distinto. Qué feliz puede llegar a ser un sábado. Lo escribió Claudio Rodríguez, claro: "Una mirada, un gesto / cambiarán nuestra vida".
Para que luego haya gente que no crea en la magia...


PS: Y mañana, debuto como nadador con Elicia... ¡qué ilusión me hace!

22.1.11

Hay ciudades que viajan con nosotros, ciudades a las que volver es regresar a la memoria. Ciudades en las que hemos amado, reído, olvidado, conocido y desconocido. Burgos. Tantos años después.

No fue sólo Hornuez, aunque todo empezó ahí.

No fue sólo la mili de Mile, aunque ahí estuvimos también.

No fue sólo conocer a Oscarnelo una noche con nieve, y Lisboa resplandecía.

Fueron los años de la inocencia, de viajar pensando en construir un futuro. Aquellos findes al frío, paseando por la ribera del Arlanzón, soñando una vida que jamás iba a llegar. Guardo hermosos recuerdos de esta ciudad, tan aristocrática, tan conservadora, con sus ventanales en Laín Calvo, con su catedral, con su CAB de tardes de vino y café. Con su Hospital, en fin, del Rey. Con aquellos ánimos ya perdidos en el basurero de la memoria, sigue, persevera, te sacarás el carné seguro, no te preocupes. A veces me pregunto si en algún recuperaremos todo el ánimo que repartimos durante la vida, infatigables soldados de la sonrisa.

Hoy burgos ya son otras cosas. Es el MEH, el fantástico MEH. Y ha sido Antuan, que ya se marcha. Y han sido los señores de Feroz. Y es, sobre todo, otra ciudad que visitar y enseñar(te), con calma, mientras cae el sol, paseando hacia la Catedral cuando huele a Castilla y la luz del invierno se filtra por los amplios ventanales del Paseo del Espolón… Vendremos.


PS: Claudio Rodríguez principiaba el Don de la ebriedad recordándonos que Siempre la claridad viene del cielo; / es un don: no se halla entre las cosas / sino muy por encima, y las ocupa / haciendo de ello vida y labor propias.


21.1.11

Echando el día en Castiella

Echando en día en Castilla. La que face los omes e los gasta, como dijo Alfonso Fernández Coronel antes de morir de manos de un Rey Justiciero hace varios siglos, cuando aún había Dios en estas tierras. A la tarde marcho a Burgos. La cabeza de Castilla. El acto es festivo, pero hay algo de tristeza para esta tierra. Un amigo se nos marcha, al sur, a la su tierra. Un buen profesor, de los que aquí no andan nada sobrados, abandona el campus burgalés rumbo a Cádiz. A la ciudad en el que ser Arcadi Espada es motivo de insulto y donde ser Fernando Santiago es motivo de amenaza. Tierra de emigración, aquí es difícil retener el talento. Hace frío en estos burgos en los que demora su partida el invierno. Se nos va Antuan y yo le deseo toda la suerte del mundo. Lo veré menos, pero el Kolectivo nunca se ha dejado amilanar por la distancia…

Un fuerte abrazo amigo.

PS: Arcadi Espada escribió: "El absentismo en la Delphi gaditana se situaba normalmente en un 16%. Las tres plantas de la provincia encabezaban el ranking de absentismo de las 30 plantas que la empresa tenía en el mundo. (Por cierto: la cuarta era la de Sant Cugat, con un animoso 8%.) Pero en épocas de Carnaval los ausentes doblaban fácilmente la cifra, y hasta la triplicaban en los días señalaítos".

10.8.10

Ahora sí, Atapuerca

Salimos para Atapuerca. Casi nos equivocamos porque yo pensaba que se entraba por Ibeas de Juarros. En esa base militar vi jurar bandera al único amigo al que le he visto hacerlo. Al final entramos por arriba y vamos directos al pueblo de Atapuerca. Hay una mezcla de sobriedad y cutrez, conceptos tan castellanos ambos, que asombra. El guía es bueno. El autobús nos deja a la entrada, nos ponemos el casco. La trinchera del ferrocarril. La legendaria trinchera del ferrocarril, allí a nuestros ojos. Hace años leí, gracias al Círculo, claro, “La especie elegida”, de Arsuaga, así que como tantas otras veces, tengo la sensación de haber estado aquí antes. Nos lo explica con pasión, haciendo participar a los cuatro o cinco niños que vienen en el grupo. La sima de los huesos. Pero el material didáctico en el que se apoya es pobre. La gran dolina. Qué azar tan grande hizo que todo esto se descubriera. ¿Para qué vale todo esto? Me dice Snows en un aparte. No lo sé, pienso, pero tenemos que conocerlo, claro que sí. Saber de dónde venimos y cómo hemos llegado a ser lo que somos. Una especie menor, el Sapiens, una especie recién llegada que ha acabado dominando el planeta.
Volvemos al pueblo y vamos al Parque. Otro guía apasionado. Admiro a la gente que disfruta con su trabajo. Un recorrido por lo que fuimos. ¿Por qué pintaban?, ¿cómo hacían sus herramientas?. Un ejemplo práctico de cómo hacer fuego sin herramientas modernas, impactante. Comemos allí mismo. A la tarde vamos a ver el Museo. Los tres edificios del complejo son impresionantes. Y qué bien ha quedado el viejo solar. Y qué arreglada la ribera del Arlanzón. Como esto es España, hemos abierto antes el Museo que el Centro de Investigación, porque aquí las prioridades las tenemos claras de siempre. Una planta del museo es impresionante. El largo viaje en el que tanto intervino el azar, de millones de años. El misterio de los Neanderthales, que quizá se cruzaron con nosotros o quizá no, quien sabe. El papel del cerebro. ¿Dónde está la conciencia? Un librito con pegatinas sobre la prehistoria para Elicia. Hay pocas cosas más gratificantes que hacer un regalo. Aunque a veces no sea fácil entregarlo.
Se hace tarde ya, con tanto palique. Vuelvo a la Sanabria.

PS: Borges escribió algo así como: las migraciones, que los arqueólogos trazan sobre el mapa y no comprendieron los pueblos que las ejecutaron

9.8.10

Atapuerca, parada y fonda

Salgo para Burgos. La cabeza de Castilla. Con pocas ciudades de estas región he tenido más trato desde hace veinte años. De aquí era la famosa Arancha de Burgos y con Hornuez vine la primera vez que fui consciente de venir aquí. En el invierno del noventa y nueve aquí conocí no sólo a Oscarnello, sino a otras personas de cuyo nombre ahora no me quiero acordar. Es selectiva la memoria. Durante un año vine varios fines de semana y fui conociendo poco a poco la ciudad, el Hospital del Rey, la callé Laín Calvo, los Golem… y sin embargo apenas la recuerdo a ella ahí. Paso por el Arco del Pilar y apenas soy capaz de imaginarme el apartamento en el que vivía. Casi nada me recuerda a ella, y me pasa también en Zamora. ¿Será un mecanismo contra el dolor? Puede que sí, y aunque dé cierta pena pensar cómo las cosas pueden evaporarse, es un alivio poder viajar sin fantasmas.

El viaje es ligero. Recorriendo el norte de Castilla. La planicie cerealística de Palencia. Al teléfono. Es un alivio oír la sonrisa de quienes queremos. Poco a poco. Snows y Mi Pastor. Salimos de cena y hago de leve cicerone por la ciudad. A las llanas a tomar una copa. Un gintonic bien preparado. Ligeramente borracho. Intensa conversación, como siempre que uno está con buenos amigos. La niña ya está en Tejas y todo ha ido bien. Qué importante es estar rodeado de gente que aporte. Qué importante es que te pongan enfrente personas que te hagan crecer, ¿no crees?.

Duermo mal, entre guatsaps y llamadas extemporáneas. Abro la ventana, hace calor en el hotel a las cinco de la mañana burgalesa. Me miro al espejo. No sé si casi ocho meses después el personaje que veo se parece a mí.


PS: "Según lo voy leyendo, el diario de Renard me engancha más. Cuánto me gusta este hombre y qué absurda me parece su muerte, aunque desde entonces hayan pasado veinticuatro años".

He aquí la única forma de eternidad que vale después de veinticuatro años: el estar más vivo que un hombre vivo y que la memoria de uno sea tan real como una presencia física".

Sebastian, Mihail: Diario (1935-1944), Entrada del 16 de abril de 1936.

21.5.07

Burgos, cabeza de Castilla

Burgos, la cabeza de Castilla. El sábado, paseando por el Espolón, nos encontramos paseando a Ángel Olivares, candidato sociata, y al tal Peña, de Solución Independiente, condenado por prevariación cuando fue alcalde. Cuando estamos en campaña, los políticos pasean por las calles como si quisieran recuperar el tiempo perdido con los vecinos. Burgos es una ciudad hermosa, fría y gris. El azar me llevó a ella hace años y, desde entonces, mantengo una cierta relación con ella. El sábado hubo asado y mi estómago se resintió. Cena en el Dollar, la mejor pizza que se hace en España, según los (entendidos) burgaleses. El domingo nos acercamos a Lerma. El parador es fantástico. Un viejo palacio erigido por “el mayor ladrón de España” para que el Rey, Su Majestad Católica Felpe III, pudiera alojarse en la zona. El Duque de Lerma, aquel ladrón que “se vistió de colorado para no morir ahorcado” y que, oh tempora, oh mores, era el valido real.

Almorzamos en la Bodega San Blas. Por fin una bodega castellana decorada de manera moderna, con estilo, fusionando colores y luces, y con una carta creativa. Aunque la carta de vinos es un poco floja, la relación calidad precio es buena, el servicio es atento y la comida está bien presentada. No dejen de visitarla.

Principio Tierra, Tierra, la continuación de las memorias del húngaro Sándor Márai. El autor describe con ritmo, precisión y estilo la instauración, de la mano de las bayonetas soviéticas, de la dictadura comunista en el país ante la sonrisa complaciente de la izquierda democrática europea.

Principio también los Viajes de Jorge Juan y Santacilia, en relación a los viajes científicos emprendidos por la Armada Real en el XVIII. Les iré contando.


Cita final. Una cosa es predicar y otra, dar trigo.

Fernando de Castro, el mismo que había pronunciado el revolucionario “sermón de las barricadas” en el ambiente civilizado y tolerante de la corte isabelina, se enfrentó a los alborotadores [profesores y alumnos que en 1869 protestaban contra el gobierno revolucionario] invocando la disciplina, la autoridad y la dignidad del profesorado.

Marco, José María: Francisco Giner de los Ríos: pedagogía y poder. Península, Barcelona, 2002. Página 136.

17.7.06

Arte en movimiento

Burgos son varias ciudades dentro de sí misma. A la ciudad fría se le superpone la ciudad en verano, a la catedral, el mural de Vela Zanetti en el Arco de Santa María; a la Iglesia de Santa Gadea, el Centro de Arte Contemporáneo; al tranquilo burgo castellano con sus elegantes miradores, Jimena y yo superponemos nuestros recuerdos.
El fin de semana ha sido más cultural de lo que pensábamos. Las viejas ciudades castellanas te van rompiendo algún tópico cada vez que las visitas.
Por la mañana estuvimos viendo la exposición que, ubicada en el claustro bajo de la Catedral, confronta las miradas de Chirino y Rueda con las de las piezas de arte que hay en la catedral, especialmente, con los crucifijos y las vidrieras. El resultado es, sencillamente, espectacular. No encuentro bien las palabras que podrían describir el contraste entre esas cruces talladas en marfil que forman parte del tesoro de la seo y esas formas metálicas, permanentemente oxidadas, de Chirino. La perspectiva, en el claustro, del árbol de luz y sombra de Chirino con la sobriedad del entorno. Qué gran idea la que han tenido el Cabildo de Burgos y la Caja de Burgos. Pocos escenarios se me ocurren más apropiados que las grandes catedrales de nuestro país. El arte que fue y el arte que es. El arte de lo que fuimos, y el arte de lo que somos. Hasta el tres de setiembre. Si puede, desocupado lector, no se la pierda.

Por la tarde, una exposición en el Centro de Arte, Magdalena Correa, una artista chilena viaja al fin de la tierra, allá en su país, consigue recordarnos lo poco que somos ante el entorno. Fuerza poética sólo con vídeo y fotografías También, San Pedro de Cardeña, cuyo recuerdo se me había ido yendo de la memoria.
Hay tanto por ver. Tanto por sentir. Tanto por aprender. Y qué poco sabe uno, en general, de las cosas…