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5.10.15

El poder, y la lectura

Acaba Semprún su libro con una buena reflexión sobre la vida. Sobre el paso del tiempo:

¿Había aprendido algo esencial durante mis años ministeriales?
Nada esencial, a mi entender. Nada sobre el poder, en todo caso. Nada que no supiera ya por los libros. De Platón a Dante, de Bodín a Max Weber, de Maquiavelo a Montesquieu, de Tocqueville a Lenin -no pretendo hacer la bibliografía completa de la cuestión-, todo está en los tratados y en los libros. Las razones del poder, su oscura o irradiante racionalidad. En cuanto a las sinrazones, basta con leer a Sófocles y a Shakespeare. 


Al final, todo está en los libros. y no entenderlo es querer descubrir América a cada paso...

25.11.14

Palabra de Antonio Elorza: muertos buenos y muertos malos

Aseguraba el otro día en El País el profesor Elorza, una autoridad en la materia, que no había un buen comunismo soviético y uno malo:

"La apertura de archivos desde la caída de la URSS vino a modificar una importante imagen tradicional, según la cual existiría un buen comunismo soviético, el de Lenin, cuya brutalidad era justificada por la guerra civil, y luego la degeneración tiránica y criminal de Stalin, saco de los golpes desde el XX Congreso (1956). Hoy sabemos que el terror de Stalin, con sus prácticas genocidas, se encuentra ya en Lenin, como instrumento de gobierno, lo mismo que el rechazo tajante de la democracia."

De fondo, la tesis publicada ya hace muchos años sobre la bula de la que goza el comunismo en el imaginario colectivo:

"A pesar del Gulag, de los millones de muertos en el salto adelante maoísta y de los jemeres rojos, la memoria del comunismo, movimiento totalitario puro y duro, se ha salvado de la condena global que recayera sobre nazismo y fascismo. Es algo peligroso por la facilidad con que su componente de violencia represiva reaparece en los movimientos radicales posteriores".

No se lo pierda, lector. 


1.7.13

Dilemas morales al hilo de la historia...

Algunos problemas morales, de fondo, para ir terminando esta reflexión sobre la obra realizada en nombre de Franco en el Budapest del final de la guerra, tal y como la cuenta en su ensayo Arcadi  Espada. Dos me interesan de manera especial. En primer lugar, en qué medida el olvido en una sociedad es una conquista moral. Necesaria para asegurar la convivencia entre diferentes. Entre vencedores y vencidos. Necesaria para edificar de nuevo la convivencia. Y en qué medida ese olvido ese injusto para con los muertos. Algo apuntaba Sabald en su deslumbrante Sobre la historia natural de la destrucción. Pero no piense, desocupado lector, que es una reflexión alejada de hoy. Ahí está el caso del repugnante nacionalismo cruento vasco y sus intentos de hacer borrón y cuenta nueva. Ya veremos...

También me interesa la reflexión del autor sobre  la atribución de responsabilidades. Frente a la morralla marxista y a todas sus miserias historicistas que pretenden encontrar un sentido al curso de la historia, está  la posibilidad de que la muerte de un hombre, de un solo hombre, lo hubiera cambiado todo. Un  Hitler muerto en las trincheras en 1915, un Lenin que no hubiera soportado su destierro en Siberia, un Stalin muerto mientras atracaba un banco en el Cáucaso, un Fidel Castro herido de muerte por una bala en Moncada…

Un libro magnífico, el de Arcadi Espada. Un libro áspero, sin concesiones. Un libro incómodo. Benditos heterodoxos...

7.12.05

Venezuela

  • Tras la revolución de febrero de 1917 y tras quedar en minoría, Lenin disuelve la asamblea y a los partidos, exigiendo todo el poder para los soviets, instaurando la dictadura del Partido Bolchevique.
  • En abril de 1924, militantes del Partido Fascista secuestraron y asesinaron al Secretario del Grupo Parlamentario Socialista Giacomo Mateotti. Días después, el Duce aseguró en la Cámara que asumía toda la responsabilidad y se erigió en dictador.
  • Con los acontencimientos acaecidos en febrero de 1933, tras haber ardido el reichstag, probablemente gracias a un acuerdo con Stalin, Hitler consigue erigirse en dictador tras haber muerto Hindemburg...
En fin, varias lecciones de cómo los totalitarios persiguen sus objetivos. Una de las primeras cosas que hacen es acabar con la democracia parlamentaria si han llegado al gobierno a través de ella. Tras una absentción de más del 75% del electorado, el golpista Chávez proclama la muerte del sistema de partidos tradicional. Ya sabemos lo que eso significa.

Por cierto, vi el telediario de la primera el domingo. Es tan sectario que asusta (lo que no significa que otros, como el de Telemadrid, el de ETB o la TV3 no lo sean). Salían las del Auxilio Social de la Sección Femenina de la Falange venezolana repartiendo comida por los barrios pobres. No sé si allí también la dirige Pilar Primo de Rivera o equivalente. Y a nuestro alegre comentarista, tan feliz, únicamente le faltó añadir que, en breve, en Venezuela, volverá a reir la primevera...


Al sol del invierno en Sanabria.
PD: Lumbre y leña.