Mostrando entradas con la etiqueta Teatro Español. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teatro Español. Mostrar todas las entradas

19.11.21

Hojas de lluvia

A Julio Llamazares lo descubrí de joven, vía Mile. Creo que lo primer que leí debió de ser El río del olvido, no lo recuerdo bien. Luego cayeron varios, entre ellos, la historia del final de Ainielle en La lluvia amarilla. Después de no pisar un teatro desde febrero, nos acercamos a verla al Español, cortesía del Udaletxe. Una hermosa y dura adaptación. Llamazares tiene muchos méritos, entre otros, haber empezado a hablar del tema treinta años antes que el resto. Es difícil no emocionarse: el hijo que marcha y nunca vuelve -dejarás caer la casa que construyó tu abuelo-, la niña muerta, el perro como acompañante final, la memoria perdida de tantos y de tantos, con hijos diletantes jugando a ser campeones de la nada en la gran ciudad. Me veía paseando entre fantasmas por el mi pueblo. Y recordaba la voz del mi hermanu Lauru, hablándome de aquel proceso de despoblación de los setenta en primera persona...

Un mundo que se va. Quizá no pase nada, en efecto. Pero es un mundo que se va. 

2.5.14

El encuentro

De manera caótica y algo improvisada nos acercamos a ver El Encuentro al Español. Es viernes en Madrid, sales de ver una exposición y a poco que te des cuenta, de repente estás en la taquilla de un teatro. La famosa entrevista entre Adolfo Suárez y Santiago Carrillo la recuerdo, por temas de edad, de la famosa serie de Victoria Prego sobre la transición. Un país lleno de miedos en el que una España se sentó a hablar con la otra. Una España en la que, al final, fue posible la concordia. Una España de la que sentirse orgulloso. Buena obra, buen guion y buenos actores.

El teatro y su fuerza que todo lo atrapa. Es lo que tiene estar hecho de la misma materia que los sueños...

PS: mañanas senabresas. Mañanas al sol