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8.5.13

Rematando con Kaplan


Cierra Robert Kaplan su viaje por tierra, mar y aire con una reflexión sobre las democracias antibélicas en las que nos hemos convertido. Sociedades que no creen en el Estado, y menos en quimeras como las soberanías o las patrias, y que no están desde luego dispuestas a matar por ellas. Al autor le parece que por esa pendiente se van deslizando los modernos Estados Unidos, un camino que Europa, por cierto, ya ha recorrido. Asume que su país perderá la primacía imperial, pero le preocupa conocer a qué velocidad lo hará. Y le asusta también, claro, quién llenará ese vacío. Porque alguien lo hará. Eso él lo tiene claro. 

Y yo, desocupado lector, también.

Magnífica obra menor esta de Kaplan.

Hay que leer más.

PS: De hecho el mapa político militar de Eurasia -un tercio de la masa terrestre del planeta- está cambiando radicalmente. Europa es cada vez menos una potencia militar seria. Sus propios pueblos ven a sus respectivos militares no como defensores de sus patrias, sino como funcionarios civiles de uniforme. Una OTAN revitalizada y más expedicionaria puede mitigar sin duda esta situación. Pero la tendencia general más probable será ver a Europa dedicarse a detalles de mantenimiento de la paz y alivio de desastres. Y mientras que Europa retrocede lentamente como factor militar, una serie de países asiáticos, desde Israel hasta Corea del Norte –incluidos Siria, Irán, Pakistán, la India y China, han acumulado reservas nucleares y/o químicas, ayudadas por sistemas auxiliares de misiles balísticos.

Kaplan Robert. D: Por tierra, mar y aire. Las huellas globales del ejército norteamericano. Ediciones B, Barcelona, 2008. Página 491

6.5.13

Las lecciones que aprendieron los Kim...



El magnífico libro de Robert D Kaplan cierra su viaje por tierra, mar y aire, y quizá no sea casualidad, con un detallado análisis sobre la situación en la península coreana. Una península en la que, cincuenta años después del final de la guerra, seguía habiendo decenas de miles de soldados de los EEUU allí estacionados. El resultado es un ejército, el surcoreano, moderno y competitivo, extraordinariamente semejante al de los EEUU (lo que hubiera podido acabar siendo el ejército iraquí en otras circunstancias). En frente, un régimen que, como dice un profesor en el libro está dirigido por “una pandilla de asesinos sumamente sensata”. 

La Corea comunista. La Corea del Norte. Una cruel dictadura que se ha ido heredando de manera biológica a sí misma, con lo que se han evitado las luchas internas que podían debilitar al régimen y que, sobre todo, ha visto que las aperturas de los sistemas totalitarios comunistas (valga la redundancia) han acabado siempre con la caída de dichos sistemas. Así pues, no tienen  ningún incentivo para cambiar. Ni para abrir las ventanas. La caída de Ceaucescu también les enseñó que hay que hay que tener dominado por completo al ejército. Al norte está China, que no tiene interés en ver caer a los Kim y en tener que hacerse cargo de alimentar al día siguiente a una nación famélica de la que todo el mundo huirá en cuanto caigan las alambradas. 

Algunos nombres que el autor maneja en el libro, más allá de la zona más altamente militarizada del mundo, quizá nos acaben siendo familiares en el futuro: Uijongbu, por donde los comunistas cruzarían el Han en su camino a Seul, o el Yalu, el río que marca la frontera entre el norte y la China actual.

Quizá nuestra generación viva allí un conflicto que no somos capaces ni siquiera de imaginar...

3.5.13

Combates por aire...


La aviación militar. Otro tema del que no se habido nunca nada. Hasta llegar a por tierra, mar y aire. Hasta llegar a la mirada que Robert D Kaplan extiende sobre todos nosotros. Algunas reflexiones: la fuerza aérea es una herramienta más disuasoria que el ejército de tierra, porque no ocupa territorios. A mayores, es una fuerza con poca historia detrás: no tiene lecciones que aprender aún (no hay una Esparta a la que observar, ni un Napoleón al que estudiar).  

El autor contrapone dos aviones de combate que no pueden ser más diferentes. Los A10, los jabalíes, que cazan a ras de tierra. Un avión anticuado, en servicio desde 1975, pero ideal para las guerras no convencionales. Y a poco más de diez millones de dólares la unidad. Un avión que “ni es rápido ni está dotado de alta tecnología”, pero que obliga al piloto a saber dónde está y a conocer el terreno que sobrevuela. Frente a esta forma de entender la aviación militar, el B2, la joya de la corona. Un costoso artefacto de más de mil millones de dólares por ejemplar, el avión más caro jamás construido, silencioso y casi invisible a los radares enemigos.  El problema es que quizá  no haya guerras en las que usarlo, mientras que los A10 parecen tener más trabajo que nunca. Excepto, claro, en el caso de que enloquecido gobierno de la Corea comunista decida pasar a la acción.

30.4.13

Los medios y las guerras, o cuando dejamos de morir por algo...


Otro aspectos espinoso que aborda Robert D Kaplan en su libro Por tierra mar y aire está relacionado con el papel de los medios de comunicación en las guerras modernas, o más bien postmodernas.  No sólo con su presencia, también con los ejes del mensaje. En cuanto a su presencia, un oficial argelino le cuenta el caso de su país: las fuerzas de seguridad, con el apoyo de una población desolada por el terrorismo, habían matado a muchos “terroristas” sin que hubiera medios de comunicación presentes. Quizá por eso pudieron hacerlo. Para nosotros se trata de una alternativa diabólica: el ciudadano quiere seguridad pero también quiere que todo se haga de manera limpia en un submundo lleno de basura y de personas que no tienen reparos en matar...

En cuanto al mensaje, un ejemplo desgarrador: una Medalla de Honor otorgada a un soldado muerto en Bagdad y que no llegó a ser citada por los medios ni un centenar de veces. Los mismos medios que recogieron en casi cinco mil ocasiones las supuestas profanaciones del Corán en Guantánamo.  Así se fraguan los mensajes. 

Y así se acaba construyendo la imagen que hoy en día tenemos de nosotros mismos...

24.4.13

Nepal como metáfora de la colonización


Aborda también Robert D Kaplan en Por tierra mar y aire el caso de Nepal. E introduce algunas reflexiones que solemos apartar de un manotazo cuando las vemos pero que están ahí, nos gusten o no. Por ejemplo, en qué medida la ausencia de colonización había condenado al caos a Nepal, un país que existía solo sobre el papel y en que los problemas de la mala estructuración de su ejército (suboficiales sin formación y sin autoridad, mantenimiento de clases sociales dentro de las fuerzas armadas…) se sumaban al manejo postmoderno de la guerra que hacían los guerrilleros maoístas. 

La reflexión, en fin, de en qué medida algunos de los problemas de lugares como Afganistán o el Yemen no se deben tanto al colonialismo como a su  ausencia.

Ya sé que es inquitetante. Pero es que la vida suele serlo.

19.4.13

La paradoja de la modernización autoritaria


En su viaje por tierra, mar y aire, el libro de Robert D. Kaplan se adentra en Asia para hablar de Tailandia. Y algunas reflexiones sobre esas ciudades asiáticas que, como Bangkok, no se han convertido en víctimas de la globalización, sino que le han sacado partido. Las relaciones con las fuerzas armadas locales se gestionan sobre contratistas privados, que viven en la zona y que la conocen, más allá de los tratados firmados entre los Estados. También, un análisis acerca de nuevo papel de los ejércitos, preparados para hacer frente a grandes catástrofes, como se vio allí tras el tsunami de 2004.

El viaje hace escala también en Singapur, o la paradoja de la modernización autoritaria, ejemplificada allí por el gobierno de Lee Kuan. En qué medida una sociedad que no se ha modernizado tiene muy complicado el acceso al progreso.  Y cuando parte de allí, el autor desciende al abismo, hasta encontrarse de bruces con el papel de los submarinos durante la Guerra fría: más de dos mil misiones de espionaje contra los soviéticos, en un formato de trabajo que estaba cambiando, de nuevo, con la emergencia china como potencia también en este ámbito. Unas páginas concisas para mostrar cómo es la vida en un submarino y cuánto de importante es contar con una flota de este tipo para ganarse el respeto de los demás.
Miro a ver cuántos tenemos nosotros…

PS: “La guerra fría consistía en localizar y poder hundir submarinos en los mares profundos y abiertos. […] Hoy en día hay un cambio de rumbo del Atlántico al Pacífico debido a la proliferación de submarinos en determinadas naciones [China]. En lugar de una misión en el fondo oceánico, ahora hay múltiples misiones en aguas poco profundas, repletas de flotas pesqueras.
 Kaplan Robert. D: Por tierra, mar y aire. Las huellas globales del ejército norteamericano. Ediciones B, Barcelona, 2008. Página 188

11.4.13

Libros (menores) de Kaplan (II)


Por tierra, mar y aire, de Kaplan. Una reflexión que se refiere a las huellas globales del ejército norteamericano pero que abarca, en realidad, aspectos esenciales de la guerra moderna. Muchos de ellos, desconocidos por mí. El papel que ya juega, y que jugará, el Pacífico en el siglo XXI. China necesita vías de comunicación marítimas seguras para seguir creciendo, y no va a esperar que la Armada de los Estados Unidos se las asegure.  El Pacífico. Asegura Kaplan que ocupa casi un tercio de la superficie de la tierra y que tiene más extensión que todos los continentes juntos. Las necesidades logísticas vinculadas a él son brutales. De ahí la importancia de Guam, aquel territorio de la Monarquía, para el ejército de los Estados Unidos. Las guerras se ganan por la logística, más que por el armamento. Otro análisis interesante: el papel que han jugado siempre las flotas en el juego diplomático. Una flota va despacio, y permite la negociación mientras avanza hacia su destino. La diplomacia de la Armada, tan británica en el XIX, tan estadounidense en el XX.

El eje del mundo se desplaza hacia el Pacífico. Y allí hace muchos que nosotros dejamos de pintar nada.


PS: En relación a Guam, señala Kaplan que: […] Enormes depósitos circulares contenían  300 millones de litros de combustible, lo que la convertía en la estación de servicio de la Fuerza Área más grande del mundo. Ninguna otra base de la Fuerza Aérea en el Pacífico almacenaba tanto armamento: 100.000 bombas y misiles […] Kaplan Robert. D: Por tierra, mar y aire. Las huellas globales del ejército norteamericano. Ediciones B, Barcelona, 2008. Página 88

9.4.13

Libros (menores) de Kaplan (I)


Tenía pendiente algunas reflexiones sobre Hog Pilots, Blue Waters Grunts, un libro (menor en apariencia) de Robert D Kaplan que en España se tradujo Por tierra, mar y aire.

Un libro menor, en apariencia, digo, porque de Kaplan, como del cerdo, se aprovecha todo.  Es un autor que permite el diálogo. Que lanza cargas de profundidad cuando está relajado y que no te deja tranquilo en ningún momento. 

Algunas reflexiones del libro. El papel de los suboficiales en el ejército como elemento clave para entender el éxito de unas Fuerzas Armadas y su capacidad de supervivencia en un mundo global: un ejército sin buenos suboficiales nunca será nada. La necesidad, también,  de tejer redes informales con los ejércitos locales para poder sostener una cooperación prolongada en el tiempo. La complicidad personal ayuda más que las órdenes directas, las firme quien las firme.  La especial relación, se puede llamar así, que une Alaska con sus el ejército estadounidense. El papel, en fin, de la logística como elemento clave para ganar una guerra. Ahí tenemos el Pacífico para entenderlo…