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13.3.23

Los Kim y la famillia

Es muy difícil vencen la tentación familiar y ceder a la institucionalización. Me acordaba al hilo de la entrevista con Sebag Montefiore... no se la pierda. Nuestros ojos occidentales no entienden las dinámicas políticas, mucho más retrasadas, de lugares como China, Pakistán o Filipinas... y de nuevo, los Kim, la única familia que de verdad manda en algún sitio. Otra cosa es el coste, claro...


30.12.20

Corea

Me puse en un rato muerto con Corea del Norte, asesinato en la familia, un documental sobre el asesinato en Malasia del hermanastro del dictador coreano. Unas jóvenes le administraron VX, un agente químico mortal y murió a las pocas horas. La desfachatez con la se mueven este tipo de regímenes donde no hay opinión pública ni contrapoderes sigue causan tanto asombro como espanto. 

13.3.19

Robando, que es gerundio

Estado gamberro sí, pero Estado ladrón. Y de alto nivel. El cibercaos que llega no se resolverá con abrazos y apretones de manos. No se pierdan esto sobre el ejército norcoreano y el robo de criptomonedas.

15.8.15

Para el solaz veraniego (I)

Aprovechando el estío para rescatar clásicos, de manera legal y gratuita. Un reportaje de Rosa María Calaf en la Corea de Kim Jong Il. La locura estalinista de un país en el que los niños mueren de hambre. El horror de nacer en el sitio equivocado y en uno de los peores momentos posibles. El sinsentido de nacer en una enloquecida monarquía comunista. 


No se lo pierdan...


31.3.15

Años de hambre y de sombras

La hermética dictadura de Corea del Norte. El tremendo escenario de un país totalitario que gobierna contra su pueblo. El análisis de Sin ti no hay nosotros, el libro de Sukki Kim, publicado en Estudios de política exterior. No se lo pierda. Y, en efecto, no se pierda las fotos.

Pobres norcoreanos. Pobre gente. Son décadas ya de hambre y de sombras en nombre del comunismo. El día que el régimen caiga, toda la morralla occidental le echará la culpa al capitalismo de la terrible miseria que les espera: una sociedad anómica sin capital social desde hace muchos años. Así no hay manera.

24.9.14

Era medianoche en Pyongyang

La utopía planificadora. La utopía de un mundo sin mercado. La utopía de la Corea comunista, en reflexión sabia de Julio Aramberri: "No sólo de arroz..." en la llorada Revista de Libros. 

No se la pierda lector.

17.6.14

La ola en la Facultad

Magnífica tribuna la de Antonio Elorza el otro día en El País, analizando, a través de la película La ola, la deriva violenta y totalitaria de la extrema izquierda en la facultad de Políticas. Él sabe bien lo que habla. Y yo confirmo sus palabras. Hace mucho que sostengo que sólo se puede entender el anticomunismo que a algunos nos embarga habiendo pasado por aquella Facultad. 

El resultado de tanta dejación, de tanta sonrisa cómplice y de tanto guiño estúpido es el que anuncia el profesor Elorza como balance: "demócratas españoles, fuera; bienvenida en cambio la izquierda abertzale y autorizada Corea del Norte." 

Es lo que hay detrás de Podemos. Léanlo bien y léanlo despacio. Luego no digan que no se lo advertimos...

29.5.13

De las patrias, que hablábamos ayer...

Todas las dictaduras son repugnantes. Desde un aspecto moral. Como recuerda Robert D. Kaplan, ninguna produce ciudadanía, todas producen servidumbre. Luego podemos entrar a discutir si algunas de ellas, al menos, han generado una clase media y cierto desarrollo económico o si, por el contrario, no han originado más que miseria.

La dictadura franquista. Un régimen militar que se disfrazó de fascista al inicio y que no fue, durante el resto de su trayectoria, más que un gobierno autoritario anclado en la premodernidad.  Sus defensores, que los hay, siempre acaban recurriendo a la honradez de los militares, frente a la molicie corrupta de la decadente democracia liberal. Pero no hay mito que cien años dure. En general, los relatos de la honradez de una dictadura son siempre pura invención. Pinochet se hizo rico gobernando Chile como un cortijo, al igual que los Kim se han hecho dueños de Corea y los Obiangde Guinea.

Ahora sabemos que el servicio secreto británico pagó a los honradísimos, cristianísimos y españolísimos generales franquistas para doblegar su voluntad. Aquella gentuza decidió que no entraríamos en la guerra no por el interés de España, sino por el de sus bolsillos. Mi padre, aquellos años, marchaba a cavar un túnel en Requejo, con apenas catorce años...


La patria, todas las patrias, han sido siempre el último refugio de los canallas.

8.5.13

Rematando con Kaplan


Cierra Robert Kaplan su viaje por tierra, mar y aire con una reflexión sobre las democracias antibélicas en las que nos hemos convertido. Sociedades que no creen en el Estado, y menos en quimeras como las soberanías o las patrias, y que no están desde luego dispuestas a matar por ellas. Al autor le parece que por esa pendiente se van deslizando los modernos Estados Unidos, un camino que Europa, por cierto, ya ha recorrido. Asume que su país perderá la primacía imperial, pero le preocupa conocer a qué velocidad lo hará. Y le asusta también, claro, quién llenará ese vacío. Porque alguien lo hará. Eso él lo tiene claro. 

Y yo, desocupado lector, también.

Magnífica obra menor esta de Kaplan.

Hay que leer más.

PS: De hecho el mapa político militar de Eurasia -un tercio de la masa terrestre del planeta- está cambiando radicalmente. Europa es cada vez menos una potencia militar seria. Sus propios pueblos ven a sus respectivos militares no como defensores de sus patrias, sino como funcionarios civiles de uniforme. Una OTAN revitalizada y más expedicionaria puede mitigar sin duda esta situación. Pero la tendencia general más probable será ver a Europa dedicarse a detalles de mantenimiento de la paz y alivio de desastres. Y mientras que Europa retrocede lentamente como factor militar, una serie de países asiáticos, desde Israel hasta Corea del Norte –incluidos Siria, Irán, Pakistán, la India y China, han acumulado reservas nucleares y/o químicas, ayudadas por sistemas auxiliares de misiles balísticos.

Kaplan Robert. D: Por tierra, mar y aire. Las huellas globales del ejército norteamericano. Ediciones B, Barcelona, 2008. Página 491

6.5.13

Las lecciones que aprendieron los Kim...



El magnífico libro de Robert D Kaplan cierra su viaje por tierra, mar y aire, y quizá no sea casualidad, con un detallado análisis sobre la situación en la península coreana. Una península en la que, cincuenta años después del final de la guerra, seguía habiendo decenas de miles de soldados de los EEUU allí estacionados. El resultado es un ejército, el surcoreano, moderno y competitivo, extraordinariamente semejante al de los EEUU (lo que hubiera podido acabar siendo el ejército iraquí en otras circunstancias). En frente, un régimen que, como dice un profesor en el libro está dirigido por “una pandilla de asesinos sumamente sensata”. 

La Corea comunista. La Corea del Norte. Una cruel dictadura que se ha ido heredando de manera biológica a sí misma, con lo que se han evitado las luchas internas que podían debilitar al régimen y que, sobre todo, ha visto que las aperturas de los sistemas totalitarios comunistas (valga la redundancia) han acabado siempre con la caída de dichos sistemas. Así pues, no tienen  ningún incentivo para cambiar. Ni para abrir las ventanas. La caída de Ceaucescu también les enseñó que hay que hay que tener dominado por completo al ejército. Al norte está China, que no tiene interés en ver caer a los Kim y en tener que hacerse cargo de alimentar al día siguiente a una nación famélica de la que todo el mundo huirá en cuanto caigan las alambradas. 

Algunos nombres que el autor maneja en el libro, más allá de la zona más altamente militarizada del mundo, quizá nos acaben siendo familiares en el futuro: Uijongbu, por donde los comunistas cruzarían el Han en su camino a Seul, o el Yalu, el río que marca la frontera entre el norte y la China actual.

Quizá nuestra generación viva allí un conflicto que no somos capaces ni siquiera de imaginar...

3.5.13

Combates por aire...


La aviación militar. Otro tema del que no se habido nunca nada. Hasta llegar a por tierra, mar y aire. Hasta llegar a la mirada que Robert D Kaplan extiende sobre todos nosotros. Algunas reflexiones: la fuerza aérea es una herramienta más disuasoria que el ejército de tierra, porque no ocupa territorios. A mayores, es una fuerza con poca historia detrás: no tiene lecciones que aprender aún (no hay una Esparta a la que observar, ni un Napoleón al que estudiar).  

El autor contrapone dos aviones de combate que no pueden ser más diferentes. Los A10, los jabalíes, que cazan a ras de tierra. Un avión anticuado, en servicio desde 1975, pero ideal para las guerras no convencionales. Y a poco más de diez millones de dólares la unidad. Un avión que “ni es rápido ni está dotado de alta tecnología”, pero que obliga al piloto a saber dónde está y a conocer el terreno que sobrevuela. Frente a esta forma de entender la aviación militar, el B2, la joya de la corona. Un costoso artefacto de más de mil millones de dólares por ejemplar, el avión más caro jamás construido, silencioso y casi invisible a los radares enemigos.  El problema es que quizá  no haya guerras en las que usarlo, mientras que los A10 parecen tener más trabajo que nunca. Excepto, claro, en el caso de que enloquecido gobierno de la Corea comunista decida pasar a la acción.

13.4.13

Libros (menores) de Kaplan (III), o la primera guerra de Corea


La importancia del Pacífico, insiste Robert D Kaplan en su análisis de las huellas globales del ejército americano. Y dentro del Mar del Sur, dos enclaves: Okinawa y Guam. Sin la batalla de Okinawa “el Vietnam de su tiempo”, no se entiende la decisión de lanzar las bombas atómicas sobre dos ciudades japonesas en agosto de 1945. Y Okinawa sigue siendo hoy uno de los elementos centrales de la logística estadounidense para luchar contra la terrorífica dictadura comunista de Corea del Norte. 

Una anécdota. Asegura Kaplan mientras visita a los destacamentos estadounidenses de Okinawa, que allí los militares se refieren al conflicto de 1950 como la Primera Guerra de Corea. Todos dan por supuesto que habrá una segunda.

Y esto es bueno tenerlo en cuenta, al hilo de lo que parecen nomás que payasadas del nieto del sátrapa..

27.12.11

De Kim a Kim

El mismo día que Havel, murió el tal Kim II, un tirano, un ogro, un criminal. Un dictador. Era hijo del Kim I y padre del que quizá ser Kim III. Dentro de muchos años nos avergonzaremos de algunas cosas, también de cuándo nos pregunten cómo podíamos comer sabiendo que había un país en el que 24 millones de personas eran esclavizadas. Un país donde el hambre es un arma política y los campos de trabajos forzados un mecanismo oficial de producción. Lo peor, lo que nos avergonzará, es que todos lo sabíamos y nos daba igual. Las dos Coreas son un reflejo de muchas cosas: del fracaso aberrante del comunismo, que cuando se construye es siempre sinónimo de dictadura; del fracaso del multiculturalismo, porque no todo es igual ni es lo mismo una cosa que otra. En fin, también es un ejemplo de la verdad que esconde la teoría de modernización, y ahí está el caso surcoreano para demostrarlo: se puede llegar a estándares modernos sin perder la propia personalidad por el camino. Así que no me venga con cuentos. Lo de las excepcionalidades siempre son el último recurso de los canallas.

Murió Kim II.

Que tanta paz lleve como aquí dejó


PS: echando el día en Zamora. El placer de mostrar lo tuyo a los amigos