28.3.16
Preguntas
26.4.15
Todo está en los libros
16.12.14
Tragedia en la tierra de Jinnah
26.11.14
Kaplan y el monzón (VII)
Calcuta, cuyo nombre hace referencia a la diosa de la muerte es, asegura Kaplan, especial por muchos detalles. Es capital de la única provincia del mundo en la que gobiernan de manera democrática los comunistas, y fue fundada como un destacamento comercial por los británicos en el siglo XVIII: ahí está la legendaria figura de Robert Clive para recordar que, frente a la pseudociencia marxista, la historia la hacen las personas...
24.11.14
Kaplan y el monzón (VI)
Un Estado, el Indio, que es en sí mismo una paradoja: domina el subcontinente pero está rodeado por todos los lados de Estados claramente fallidos: Birmania, Pakistán, Nepal y Bangladés.
Veremos que nos depara el futuro...
PS: una magnífica noticia, la reedición del Rumbo a Tartaria de Kaplan.
18.11.14
Kaplan y el monzón (IV)
Al final, considera Kaplan, la doble consideración de ineficaz e ilegítimo que muchos ciudadanos hacen del Estado pakistaní, dificulta la evolución del sueño de Jinnah y quizá Pakistán no sea más que una creación temporal que ya fue amputada en 1971 y que quizá desaparezca en breve.
El problema está en qué autoridad sustituirá a la del decadente Estado actual...
16.10.14
Fascinaciones, por Kaplan (II)
Dos personajes fascinantes...
PS: "Jinnah era un complejo hombre de la India, un intelectual entre Londres y Bombay, hijo de un mercader de Guyarat y una parsi de Karachi. [...] Jinnah era producto de un entorno cultural sofisticado, el de la Gran India, y en consecuencia era laicista por naturaleza" (página 124 de la edición de El Hombre del Tres)
14.10.14
Fascinaciones, por Kaplan (I)
PS: [...] "el propio pluralismo de Karachi podría salvarla. Era un puerto, a fin de cuentas, con una dinámica población hindú y una comunidad de zoroástricos que ofrecían sus muertos a los buitres en las colinas conocidas como "torres del silencio". Ningún fundamentalismo religioso llegaría muy lejos aquí antes de ser acorralado por otras creencias". (citado por la página 118 de la edición de El Hombre del Tres)
8.5.13
Rematando con Kaplan
12.1.11
Malos sitios para la lírica
Hay sitios donde, desde hace dos mil años, es jodido nacer. Las fronteras, por ejemplo. O los sitios de paso. Lo que ahora llamamos Pakistán siempre lo fue. Un confuso mosaico de étnicas amalgamadas por el islam y por la dominación británica durante casi un siglo. Un país que no tuvo su Atatürk. Llegan pocas noticias de allí, más allá de atentados suicidas. Pero van pasando cosas. Allí, como en muchos otros lugares, se libra una lucha. Entre el progreso y la Edad Media. Entre la razón y la fe. Entre los hombres y sus dioses.
Una ley terrorífica, contra la blasfemia, dicen. Una mujer que iba a ser ejecutada porque, dicen, había ofendido a Mahoma. Como si ello fuera posible. Un gobernador, Salman Tasir, de la provincia de Punyab, que se opone a la irracionalidad de matar a un ser humano porque algunos otros seres humanos consideran que ha ofendido a quien lleva muerto catorce siglos. Una Liga, llamada Musulmana, que ofrece 150.000 euros a quien acabe con el gobernador. Un escolta traidor, fanático y enloquecido por una concepción extrema de su fe, lo asesina. En el nombre de dios. Más de veinte tiros, todos ellos por la espalda. En el nombre de dios.
Pequeños gestos, una muerte tras otra, que van deslizando a aquel país hacia el infierno de la Edad Media. Un mundo gobernado no por dioses, eso es imposible, sino por sus representantes en la tierra. Una cierta élite de carácter liberal, que sabe que lo mejor para que un pueblo progrese son escuelas, y no madrazas o iglesias. Una élite cada vez más pequeña y cada vez más aislada.
Hay sitios en los que la mejor salida para cualquier persona con cabeza es la emigración.
PS: "A Masson también le impresionó la tolerancia religiosa de Kabul. Mientras que en gran parte del mundo islámico los devotos ni siquiera se avenían a comer con un cristiano, “aquí no hay ninguno de estos problemas o sentimientos”. Cuenta que los armenios cristianos eran más que tolerados, que trababan matrimonios mixtos con musulmanes y musulmanas y ambos grupos asistían a bodas y funerales del otro".
Meyer, Karl E. y Blair Brysac, Shareen: Torneo de sombras: El Gran Juego y la pugna por la hegemonía en Asia central. RBA, Barcelona, 2008. Página 107
PS: En Mérida. Como antes de ayer cenando luz con patatas fritas.



