Una Tercera de ABC este verano, a cargo de Fernando Belzunce. A vueltas con la verdad y con el papel que juegan las redes sociales californianas y chinas: "Las plataformas no están diseñadas para distinguir lo verdadero de lo falso, sino para maximizar la atención y la interacción. Y en esa competición basada en el volumen, la emoción, la simplificación y el conflicto suelen tener ventaja sobre el matiz, el contexto y la incertidumbre. Los algoritmos, diseñados con una lógica comercial, premian el contenido más llamativo, independientemente de que sea falso, engañoso o deliberadamente manipulado. Como resultado emerge un ecosistema en el que la información pierde densidad, el debate se polariza y la confianza se erosiona."
1.9.26
11.3.26
Espías, verdades y almuerzos
Me puse con la Revista de Occidente de enero. La llevo con mucho retraso, pero no hay más. Irrelevante la parte de los espías, la verdad, pero bien interesante lo de Garrocho, a vueltas con la verdad.
Me quedo, de todo el número, con "El retorno de la verdad", de Garrocho, y algunas reflexiones de interés: La posverdad no es una mentira, sino que constituye una afrente a la posibilidad misma de distinguir entre verdad y mentira.
Más adelante sostiene el autor que "La posverdad es un fenómeno que solo se justifica si exacerbamos el construccionismo que, in nuce, puede reconocer en aquellos textos. Si la realidad es una construcción social, si todo cuanto existe es consecuencia de una interpretación política y si no existe ningún criterio independiente de nuestras creencias a la hora de entender qué cosas ocurren en el mundo, estaríamos condenados a naufragar en un mar de interpretaciones indistinguibles en su valora epistémica y democrático."
A vueltas con el italiano: Gianni Vattimo escribió en su Adiós a la verdad que la verdad es incompatible con la democracia. La tesis de Vattimo es que si existiera una verdad ésta no tendría por qué someterse a deliberación o refrendo (siguiendo un razonamiento que por cierto hicieron suyo no pocos regímenes totalitarios)
Más: Las democracias necesitan confiar en el juicio experto y distribuyen las capacidades de decisión y magistraturas en base a ciertas autoridades epistémicas. El prestigio de las universidades, la fiabilidad de las cabeceras de periódico o la credibilidad de quienes ostentan cargos públicos, como la judicatura, son ingredientes esenciales para la construcción de [un] espacio de opinión publica saludable...
Sobre las redes sociales y tal: "No es exagerado señalar que sin los sistemas de refuerzo del sonido ciertas formas de totalitarismo se habrían hecho imposibles. Es posible que sin micrófonos el fascismo no hubiera existido, ya que no se habrían dado las condiciones técnicas o materiales para celebrar encuentros en los que las malas pudieran enardecerse por miles..."
La coda: No tiene sentido añorar el mundo analógico, pero sería una imprudencia no hacernos cargo de los riesgos de la apuesta acrítica que se ha realizado por la innovación digital. Gran parte de los peligros políticos, sociales o relativos a la salud mental que hoy enfrentamos encuentran en la tecnología su condición de posibilidad.
30.1.25
Lo que son las cosas
Lo que le gustaba a la izquierda la tecnología, las redes y tal, cuando Pablo Iglesias y el 11M, cuando Obama y tal... y lo poco que les gusta ahora. Lo clavaba De Miguel esta semana en El Mundo. No se lo pierda, lector, porque los planes del gobierno nos abocan a un mundo en el que "nuestra maltrecha conversación digital sea conducida como Fortes conduce las tertulias de RTVE por la noche. Ilusionante, la verdad".
15.1.25
Verificadores en la barra
A principios de la semana, el gran John Müller reflexionaba sobre las verificadores y encontraba la metáfora exacta: "Las redes sociales no son medios de información fiables. Nadie designa verificadores en las barras de un bar. El que crea que lo son, tiene un pésimo nivel de información personal."
Poco más que añadir...
1.8.24
Drogas contra la atención
Ussía (¿nieto?) en ABC: "Me hizo pensar en cómo narices vamos a vender periódicos o libros, si cada tres o cuatro minutos estamos pendientes de ver qué nos han dicho, aunque sea una absoluta gilipollez, a través de cualquiera de las drogas que dispensan en esas tiendas impolutas que venden los gramos a mil euros."
9.11.23
Es difícil decirlo mejor
Jorge Freire, el otro día en El Mundo, al hilo de su último libro: "El ciudadano hiperactivo es la caricatura del ciudadano participativo."
11.3.23
Redes sociales
¿Cuánto debilitan la democracia las redes sociales? Muy interesante la reflexión de Haidt en Letras libres. ¿Nos vuelven más polarizados y menos tolerantes? Hay que entender que gran parte de la responsabilidad es nuestra, no de las grandes tecnológicas. No se lo pierda, lector...



