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16.1.26

Los intereses (eternos)

La cita completa del mítico Lord Palmerston, cortesía de Suanzes el otro día en el diario«Afirmo que es una política miope suponer que este o aquel país deba ser considerado el aliado eterno o el enemigo perpetuo de Inglaterra. No tenemos aliados eternos ni enemigos perpetuos. Nuestros intereses son eternos y permanentes, y es nuestro deber velar por esos intereses».

Pues eso.

8.11.23

Muy interesante

Esa forma tan británica de socializar a través de los clubs. No se lo pierdan, toda la Tercera de Barrachina es magnífica. Pero me quedo con este párrafo: Fueron y son lugares para evadirse, hablar y divertirse. De hecho, en estos sitios nadie habla de sus problemas y al contrario que en unas vulgares copas 'after-work' de cuarentones en cualquier bar, a nadie se le ocurriría hablar de su divorcio, la complicada relación con su hijo, los cambios en el trabajo, su hipoteca o sus problemas de salud. No interesan. Se viene a hablar de viajes, historia, política, arte, etc. Es considerado una gravísima obscenidad estar en el bar compartiendo miserias y tribulaciones personales.


9.9.21

Sobre lo británico

Torreblanca en verano en El Mundo, a vueltas con el libro de Stephens y su Britain Alone. "El secretario de Estado Dean Acheson dijo en 1962 “Gran Bretaña ha perdido un Imperio, pero todavía no ha encontrado un papel”

24.6.21

Burócratas y políticos

Me había hablado el gran Batera de un ensayo de Víctor Lafuente y su maestro Carl Dahlström sobre la manera de organizar el Leviatán. Su tesis es interesante: la separación de las carrereas entre burócratas y políticos mejora el rendimiento de las sociedades. La dicotomía no es tanto un tema de burocracia weberiana rígida o modelo gerencial, como habíamos pensado siempre, sino que esto va de carreras por separado: cuando tu carera no depende de un político, no vas a hacer carrera, el incentivo para vigilar el jefe es mayor.

Algunos mitos: las administraciones nórdicas fueron muy corruptas hasta los años sesenta al menos del siglo XIX, y eso que el proceso de valoración del mérito comenzó antes: en 1821 se empieza a exigir tener un titulo de derecho para entrar en la administración danesa. Por cierto que hasta 1870 los judíos no pudieron ser ni diputados ni funcionarios en Suecia. A mayores, en el Reino Unido la corrupción también se come en la práctica los dos primeros tercios del XIX.

Que luego nos pensamos que los protestantes llevan toda la vida siendo tan puros, tan listos y tal...

En EEUU el proceso llega más lejos y a un presidente como Garfield lo mata un tío que aspiraba a un cargo y todavía en 1887 los expertos lamentan el clientelismo instalado en la Administración... 

13.5.21

Lecciones de periodismo, desde Londres

La crónica con la que Rafael Ramos golpeaba a sus lectores el otro día en La Vanguardia da para una clase de ética periodística. Ya hay que estar obsesionado -o conocer bien el tipo del lector que te sigue- para comenzar una crónica sobre las municipales de Londres hablando de.... Isabel Díaz Ayuso!. Pero eso no es todo, el autor nos razona que Londres y el país "se hallan en lados diferentes del universo" por una victoria de Khan de ¡55 frente a 45!!Lejanísimo todo, está claro. Si con diez puntos hablamos de extremos del universo, no sé bien qué pensar si la victoria hubiera sido por quince o veinte puntos porcentuales...

En fin, todos los adjetivos descalificativos son para el votante tory, un votante al que describe pensando en la gente de Palencia pero que, en realidad, retrata bien a muchos de sus lectores postconvergentes: "nostálgicos, los resentidos, los enfadados, los decepcionados, los que tienen miedo". Enfrente, ese votante "urbanita, cosmopolita, con un alto nivel de educación" que él cree ubicado en Barcelona pero que hace décadas que se mudó a Madrid.

Buenos muy buenos contra malos muy malos. Así ve el mundo este hombre. La llaman periodismo y no lo es...

En fin...

25.11.18

Vivir fuera del tiempo, vivir fuera del mundo

Creo que uno de los grandes problemas de la sociedad británica es que sus élites, y gran parte de sus ciudadanos, no han abandonado aún el marco mental del Imperio, el marco anterior a 1956, cuando la crisis de Suez puso fin a un mundo. Por eso, siguen ocurriendo cosas como esta, que rescato de La Vanguardia: "La premier defendió ante los empresarios británicos “un nuevo sistema de inmigración en el que no importe la procedencia sino las cualificaciones, y un trabajador de la Unión Europea no tenga prioridad sobre un ingeniero de Sydney o un programador informático de Delhi”. Londres vuelve la vista hacia los rescoldos de su antiguo imperio y los países de la Commonwealth, y sólo en el último año 130.000 ciudadanos europeos han abandonado el país"

13.4.17

La Reina Victoria

Rematamos la serie sobre la Reina Victoria. Una primera temporada en la que se siguen las intrigas palaciegas que acompañaron el ascenso al trono de una jovencísima Victoria, la nieta del Rey loco. Una serie bien construida, en la que se ven los matices del sistema político británico de la época así como la difícil relación de la reina con su madre y con el secretario de esta, Conroy.

Interesante.


9.3.16

Panorama desolador

El gran asunto político de este año es el melancólico referéndum británico que se celebrará en junio para abandonar la Unión

La gente que vive en este viejo mundo, en este envejecido continente. No sé cómo no se da cuenta de que el chantaje británico es lo peor que nos podía pasar. No hay ninguna salida fuera de la Unión para todos los ridículos Estados nación que pueblan el Europa. Ninguna. Caminamos hacia la irrelevancia por separado, y sólo la unión puede detener ese camino. Un camino malo no solo para nosotros: para todo el planeta. Todo el planeta quiere ser europeo porque aquí nació el respeto al otro, la economía libre, el Estado de derecho... 

Así que estoy de acuerdo con Garton Ash. Esta es una pelea justa. Y tengo muy claro quien quiero que gane porque bettertogether

Y los británicos que tengan dudas y que aún sueñen con pasados gloriosos e Imperiales, que pregunten a Kipling y que escuchen su respuesta: "Si alguien pregunta por qué hemos muerto / decidles, porque nuestros padres mintieron"

26.11.14

Otra visión...

Trata la prensa estos días del posible acuerdo entre Telefónica y BT en el Reino Unido para ofrecer servicios convergentes, es decir, unir voz y datos en una oferta, tipo fusión en España. Pero la prensa no lo cuenta todo, quizá porque a un gran anunciante no se le airean cosas feas?

Otra visión, en el Gurusblog de hoy. No se lo pierdan, que para opinar hay que mirar las cosas desde todos los puntos de vista posible...


26.5.14

Tras las elecciones

Es interesante leer, vistos los resultados y el ascenso de los eurófobos extremistas partidarios de la antipolítica en países como Grecia, Francia, Reino Unido e incluso España, la reflexión de Guy Sorman que ayer publicaba ABC. 

Puede acceder a ella, desocupado lector haciendo click aquí. 

Léala con calma. Es una reflexión de más enjundia de la que parece.

18.7.12

Seguimos con las series...


Acabé el Castillo de Naipes (House of Cards) que me llegó vía el amigo Batera. Tres mini temporadas para una serie compleja y que plantea, como los buenos textos, más preguntas que respuestas. Urquhart, un Maquievelo conservador, heredero de Thatcher que concibe el poder como un fin en sí mismo. Lo importante es conservarlo, incluso aunque sea a costa de detentarlo. La serie ha envejecido bien porque las lógicas que aborda son universales: cómo escalar y cómo mantenerse en lo más alto. Al precio que sea. De fondo, igualmente, la persistencia de la memoria. Lo que hemos sido nunca nos abandonará del todo. Porque somos, también, nuestros actos. Y cuando los cometemos, podemos intentar ignorarlos, pero nunca podremos vivir como si no los hubiéramos cometido. Esa es la sombra que persigue a Urquhart durante la serie. Aunque supongo que si yo le dijera algo así, él me miraría con su diabólica elegancia y se limitaría a señalarme que: “You might very well think that; I couldn't possibly comment


Una buena serie, que en España pasó desapercibida y que puede conseguirse en amazon. No sea ladrón y no se la descargue. 

20.12.11

Diez años ya...

La semana pasada cumplimos diez años sin Sebald. Otro que se marchó sin el Nobel. Fue un descubrimiento de hará ya unos seis u ocho años. Un descubrimiento a medias entre Jesús y mis añoradas amigas de Fronda. Descubrir una escritura concisa. Elegante. La fuerza de un adjetivo bien puesto. Y de fondo, unas reflexiones a las que nunca me había asomado: la aniquilación de Alemania al final de la guerra. Un título hermoso que vale por toda una vida: sobre la historia natural de la destrucción. Apenas un ensayo. Menos de doscientas páginas. Uno de los mejores libros que he leído en años. Sebald tuvo hace diez años un infarto mientras conducía y se mató al estrellarse. No era muy conocido en España, y de hecho los periódicos apenas hablaron de él, más allá de alguna honrosa excepción. He leído poco del resto de su obra, quizá porque, como me pasa con algunos autores, veo que escriben lo que yo hubiera escrito si hubiera sido un escritor de talento. Es lo que me pasó con Vértigo, que no pude terminar, hastiado de verme reflejado en la obra de otros. Pero sí que intuí que Sebald, como hacemos otros, escribía para defender una soledad muy concreta. La suya.

Diez años sin Sebald.

Que la tierra te sea leve, estés donde estés.

25.11.10

La campiña inglesa hecha cine

Volvimos al cine. La incursión de Frears en la comedia. La historia de Tamara. La campiña rural inglesa. Un mundo de escritores que van y vienen. Los celos. La infidelidad, los amores otoñales, los amores melancólicos que siguen ahí, que seguirán ahí muchos años después, cuando yo sólo sea memoria de una piedra sepultada entre ortigas /sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

La película es irregular, más floja que las otras que he visto suyas. La idea es buena, los actores están bien, pero el vodevil no llega a enganchar y la obra se repite sobre sí misma. Ideal para una tarde de noviembre, pero para poco más.

A uno de los protagonistas se le está haciendo cada vez más tarde. No darse cuenta de que quien se esconde detrás de los días, como me pasó a mí, acaba por ser descubierto. Como las cosas que parecen evidentes terminan no siéndolo, porque el destino, muchas veces, está en nuestras manos y no escrito en ninguna estrella lejana. No darse cuenta. En fin.

PS: volviendo de Mérida. Volviendo del oeste.

18.11.10

Cine en casa...

Estuve viendo The Queen, de Frears. Una película sólida, bien hecha, en la la línea de su Mrs. Henderson presenta y que ya comenté alguna vez. La película, centrada en los primeros años del gobierno de Blair, gira en torno a su nombramiento y a los sucesos que ocurrieron tras la muerte de Diana Spencer en un accidente de tráfico en París. Gente sensata, los británicos nunca han jugado a esa bobada infantil que es la República. Gracias a Dios, ellos han tenido desde siempre una izquierda moderna y civilizada, no hay más que ver la tercera vía de Blair, no como nosotros que sufrimos, como una plaga, la izquierda más analfabeta de Europa. La película narra bien la entrada en el sistema de Blair. Y narra igualmente lo complicado que es conjugar instituciones centenarias con las bobadas y las lágrimas de la postmodernidad. La Monarquía. Algo consustancial al Reino Unido. La pervivencia de las instituciones frente a los hombres que pasan. Y es que no todo en la vida tiene una explicación racional. Es más, me voy haciendo mayor y voy pensando que son pocas las cosas de verdad importantes que se explican sólo por la razón. Mientras pienso esto, salta Fito en el Iphone, puedo escribir y no disimular, / es la ventaja de irse haciendo viejo, / no tengo nada para impresionar, / ni por fuera ni por dentro.

Pues eso.


PS: En un juzgado. Con mi nombre puesto en un edicto. Eso sí, el demandado es el Estado, algo que siempre lo llena a uno de satisfacción.


PD: Ahora Pedro Salinas. La voz a ti debida. La voz que te atrapa y te sigue. Y esta tarde de nuevo al teatro.

15.7.10

Sólo hay una forma de aplacar a un espíritu...

Atravieso lentamente los lugares donde se calma el dolor. Me cae bien Molina, siempre lo hizo. Que el simplón de León lo cesara para poner en su puesto a una titiritera hizo que mi estima por él aumentara. El libro es denso. Complejo. Me atrajo su título, desde el principio. Las primeras cuarenta páginas han sido un suplicio. Un espejo ante el que ver reflejada mi enorme incultura en temas clásicos, fruto ya de una esmerada educación en democracia. Gracias a dios no ha salido el imbécil del divinal Odiseo de los cojones, porque eso ya hubiera sido insoportable.

El caso es que no me enteraba de nada. Ahora la cosa va cambiando. Estamos ya en Trieste, hemos entrado en casa de Claudio Magris y estamos rememorando la ciudad que Joyce recorrió a principios del siglo XX. Me cae bien Joyce. Obviamente, no sólo no he leído Ulises sino que ni siquiera lo he intentado nunca. El retrato del artista adolescente es correcto y, sobre todo, es autor de ese fantástico relato, Los muertos, que es un hermoso y elegante aviso sobre los peligros que el nacionalismo trae consigo. Creo que nadie como él ha conseguido, en tan pocas páginas, condensar la melancolía que hay detrás de cualquier bobada nacionalista. Y eso que es un cuento que no habla, estrictamente, de nacionalismo, más allá de la metáfora del nieve que iba cubriendo toda Irlanda.

Me cae bien Joyce. Me cae bien los que no se dejan arrastrar por la retórica patriotera de los canallas. Los que saben que, por encima de etiquetas, en el mundo no hay más que buenas y malas personas, con independencia de donde hayan ido a nacer.

Me caen bien los irlandeses anglófilos, qué le vamos a hacer, los que nunca se dejaron seducir por la vieja que pasó llorando, como mi admirando Conor Cruise O´Brian.

Decía el himno electoral de Ciudadanos de Cataluña, aquel hermoso intento de construir política fuera del lamentable catalanismo, que “no pensar diferente / es quizá no pensar”. Pues eso.


PD: en 1915 Patrick Pearse escribió: "He aquí los espíritus a quienes he resucitado estas Pascuas, los espíritus de los muertos que nos han legado a los vivos sus esperanzas. Los espíritus son seres molestos para tener en casa o en la familia, ya lo sabíamos aun antes de que Ibsen nos lo enseñará. Sólo hay una manera de aplacar a un espíritu. Hay que hacer lo que nos pide. A veces los espíritus de la nación nos piden grandes cosas y hay que aplacarlos a cualquier precio".

7.5.10

Elecciones y demás

Elecciones en Gran Bretaña, para elegir el quincuagésimo quinto parlamento. Siempre son un gozoso espectáculo. Con todos sus problemas, con sus burgos podridos, con todo lo que quieran, todos hemos acabado viniendo de ahí. De su parlamentarismo aburrido, de su hermosa manera de garantizar la alternancia pacífica en el poder. Un país fascinante en el que, además, la extrema izquierda no tiene cabida en el parlamento, y la izquierda es una izquierda que, tras Blair, para nosotros quisiéramos en este país de izquierda fementida. Un país en el que nadie cuerdo discute la existencia de la corona ni el papel simbólico que la misma juega en el país. Un país de formas, de respeto a las cosas más hermosas de la tradición y que ha sabido conjugar como nadie el pasado con el presente

Parece que ha ganado Cameron, de lo cual me alegro, y parece que se consolida el papel de árbitro de los Liberales, de lo cual también me alegro. Los laboristas, con el cadavérico Brown, a la oposición, que es donde mejor están habitualmente en todo el mundo. Probablemente cambie el sistema electoral, pero eso no será un problema para los británicos. Llevan siglos adaptando su sistema a cada momento histórico. Así que a ver si alguien va a atreverse a darles lecciones. Por cierto que antológica la disparatada visión que la prensa española ha transmitido de estas elecciones: viva Clegg que va a ganar las elecciones porque está casado con una española. Los medios, a la altura de la ciudadanía.

PS: Fue Queen quien cantaba: It’s a hard life / to be true lovers together / to love and live forever in each others hearts. / It´s a long hard fight / to learn to care for each other / to trust in one another right from the start.

22.7.09

Gente sin crianza

Como nuestros sociatas no tienen patria, porque España es una cosa franquista, no tienen mayor reparo en enviar a un ministro de exteriores a dialogar con la autoridad de una colonia que tenemos en nuestro propio país. Es lo bueno de no tener ya no principios, sino criterios sobre las cosas que tocan a España y a lo español. Vaya por delante que creo que lo de Gibraltar es un tema perdido. España no es China y los gibraltareños coloniales no quieren ser españoles. Así que, a estas alturas de milenio hay poco que hacer; ni les vamos a hacer una guerra ni los vamos a echar de allí.

Pero eso es una cosa y otra bajarse los pantalones justo hasta el tobillo. A Gibraltar no debe ir ningún ministro español, y si ha de ir alguno, que sea el del Interior, evidentemente.

Para quien no lo recuerde, los verdaderos habitantes de la roca fueron expulsados por los colonos ingleses y fundaron San Roque, y el Peñón es un territorio no autónomo supervisado por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas. Gibraltar es una colonia inadmisible en la Unión que, además, incumple de manera reiterada lo acordado en Utrecht entre la Corona Británica y la española. El único interlocutor es el gobierno británico, no la mafia gibraltareña, y esa había sido siempre la postura española hasta que, oh milagro, llegaron estos adanes a inventar la rueda, como siempre.


PS: "En su discurso ante las Cortes del 27 de mayo, Azaña presentó el estatuto […]como una consecuencia lógica del nuevo sistema político que España se había dado. Para ello recurrió a una retórica que hacía tabla rasa del pasado nacional, al negar toda validez a la obra de los regímenes anteriores. La República, afirmó, había de rectificar toda la trayectoria histórica española: “la línea histórica que marca el fracaso profundo del antiguo régimen monárquico y el fracaso profundo del régimen liberal parlamentario”. Como ha observado Andrés de Blas, esto suponía adoptar una visión negativa de la historia de España, más propia de los nacionalismos catalán y vasco que de la tradición liberal y democrática española".

Avilés Farré, Juan: La izquierda burguesa y la tragedia de la IIª República. Servicio de Documentación y Publicaciones de la Comunidad de Madrid, Madrid, 2006. Página 198.


PD: Y esta noche, Life is a Cabaret.

16.2.09

Hubo una vez otro mundo (I)

Hubo una vez otro mundo. Aún puede verse su rastro, como sigue uno el del fuego cuando se apaga la lumbre. Barbara Tuchman nos habla de él el libro que acabo de terminar, La torre del orgullo.
Otro mundo.

Un mundo, en primer lugar, de patricios. El del gobierno conservador británico que tomó posesión en el verano de 1895. Personas que se dedicaban a la vida pública por herencia y que consideraban el servicio al Estado  más como una obligación y una carga que como un privilegio o una prebenda. Gentes como Lord Salisbury, que no creían ni en la democracia ni en la igualdad, y que pelearon duramente contra el impuesto sobre la herencia que el gobierno liberal de Lord Rosebery aprobó en 1894.

Un mundo en el que hacían furor las carreras de caballos. Y la ópera. Un mundo en el que los intelectuales no eran bien acogidos y en el que los judíos eran acogidos con recelo por ser gente “demasiado cerebral”. Un mundo de caza y un mundo en el que empezaba a haber “casas de campo” donde pasar determinadas temporadas al año.

Un mundo de poetas laureados, como Alfred Austin quien podía decir, sin que sonara extraño, que su idea del paraíso era “estar siempre sentado en un agradable jardín recibiendo un montón de telegramas que le anunciasen alternativamente una victoria inglesa por mar y otra por tierra”.

Un mundo en el que la Cámara de los Lores luchaba contra el creciente poder de los Comunes. Una Cámara, la de los Lores, en las que había miembros cuya familia llevaba más de quinientos años sentándose allí.

El mundo de Balfour, el hombre que puso de modo no sólo el golf, “ese maldito críquet escocés”, sino también la costumbre de salir los fines de semana al campo.

Un país que gobernaba el mayor imperio jamás conocido.
El mundo del final de la era victoriana.

Aquella gente en fin, de la que Chateaubriand pudo escribir aquello de que “guardaron el fuerte amor por la libertad de una aristocracia cuya última hora ya ha sonado”.

PS: “Un año antes de morir, la Reina, al regresar en su yate después de una visita a Irlanda, se vio importunada por un mar tormentoso. Tras el embate de una ola especialmente violenta llamó a su médico y le dijo […]: “Vaya arriba, Sir James, salude de mi parte al Almirante y dígale que el hecho no debe volver a repetirse".
Tuchman, Barbara W.: La torre del orgullo. Península, Barcelona, 2007. Página 75

PD: Todo el día en Valladolid