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19.9.26

Vecinos y asesinos

Todo fue el puto 68. Cada vez lo tengo más claro. En España, sobre todo en el País Vasco, toda una generación que pasó de la sacristía a la metralleta. Esto que cuenta Jaime Mayor en Una verdad incómoda, algo así como unas memorias: "Blas Mujica vivía en Isasondo, en el barrio de Urquía, pegado a Villafranca. Blas había sido miembro de un tercio de requetés en la Guerra Civil española en el bando de Franco. Era el más católico del lugar, sepulturero, sacristán y, en definitiva, hombre de profundas convicciones religiosas. Sus dos hijos se hicieron de ETA. El más conocido era Francisco Mújica Garmendia, alias Pakito, líder del sangriento colectivo Artapalo..."

Blas Mujica vivía en Isasondo, en el barrio de Urquía, pegado a Villafranca. Blas había sido miembro de un tercio de requetés en la Guerra Civil española en el bando de Franco. Era el más católico del lugar, sepulturero, sacristán y, en definitiva, hombre de profundas convicciones religiosas. Sus dos hijos se hicieron de ETA. El más conocido era Francisco Mújica Garmendia, alias Pakito, líder del sangriento colectivo Artapalo,

21.1.22

Oñate, la vida...

Oñate es una pequeña localidad guipuzcoana ubicada al suroeste de la provincia. Patria natal, en la ficción, de Íñigo Balboa, el amigo de Alatriste, y de Lope de Aguirre, otro personaje de ficción, fue una plaza fuerte del carlismo durante el siglo XIX. Tanto, que allí legó a editarse la Gaceta Oficial del pretendiente. En las elecciones de 1931 salieron elegidos tres concejales jaimistas -carlistas- y dos nacionalistas. En las de febrero de 1936 la alianza de CEDA, Tradicionalistas y Renovación fue la fuerza más votada en la localidad, con una izquierda residual entre los vecinos. 

En 1976 la fuerza más votada fue, con mucho, el PNV. Con una participación de más del 74%, la segunda fuerza fue Guipúzcoa Unida -GU-, la marca de AP en la provincia, por encima del PSE y por encima desde luego del ESB, lo más parecido a Herri Batasuna que se presentó en esas elecciones. Si sumamos los datos de GU con DCV, una marca local autonomista cuyos líderes acabaron en gran parte en la UCD y que sacó un 5,81%, así como el 3.24% de DIV -la marca local de UCD- nos da la cifra de un 20,8% para el centro derecha no nacionalista, y eso pese a la intimidación del nacionalismo cruento en la provincia durante esos años.

Hoy en día no hay partidos constitucionalistas con representación en el consistorio (en las últimas solo se presentó el PSE y no pasó del 5% de los votos) y su cuartel de la Guardia Civil es territorio comanche.   

Que la violencia del nacionalismo de izquierdas no ha servido para nada, dicen...

15.5.20

Íñigo - Ignacio y Guipúzcoa

Me gusta la colección de biografías que, sobre los españoles eminentes, lanzó hace años la Juan March. Me puse hace unos días con la biografía de Íñigo de Loyola, el guizpuzcoano que pasó a la historia como san Ignacio de Loyola. Demasiado densa para un lector diletante como yo, pero con algunos datos interesantes para conocer al personaje. Antes del análisis, alguna anécdota de interés, relacionada con la historia, y esa bobada de Navarra Euskadi da: como bien cuenta la historia, la provincia de Guipúzcoa estaba a muerte con los castellanos en la lucha que estos mantienen con los franceses por el Reino de Navarra. Más de diez años de luchas intermitentes para asegurar la primacía castellana en la tierra de los navarros. "La provincia de Guipúzcoa se convirtió en cabeza de puente para organizar los preparativos bélicos. Los navarro-franceses intentaron recuperar la ciudad en octubre y noviembre de 1512 y, de nuevo, en 1513 y 1515, por lo que en realidad Guipúzcoa estuvo en pide de guerra hasta 1524, lo cual afectó mucho a las fuerzas de Azpeitia y a Íñigo en particular". 
Ya hemos hablado aquí alguna vez de esto, y de los históricos cañones del escudo guipuzcoano, laminados por el nacionalismo en plena campaña de terrorismo nacionalista en aquella tierra

24.8.19

Los navieros del Oria

Cae en mis manos un libro editado por la Diputación de Guipúzcoa y escrito por Lourdes Odriozola en el que se recupera la historia de la saga de los Mutiozabal, constructores navales durante más de ciento cincuenta años en Orio. No eran, al menos los últimos de la saga, nacionalistas, así que no busquen información sobre ellos en la wikipedia en eusquera, por ejemplo. 

Hubo más de ocho astilleros en el curso del Oria entre el siglo XVI y el XX, todos ellos beneficiados por una Pragmática Real de 1563, ya que a partir de la misma la industria naval de la provincia comenzó a recibir de la Corona y de manera regular pedidos para una Real Armada que debía de proteger y garantizar la comunicación entre todos los territorios de la Monarquía Católica. El navío San Nicolás botado en 1593, el Nuestra Señora del Rosario de 1610, o diversas fragatas son solo algunos ejemplos de la pujanza del sector a cuenta de los encargos de la Monarquía Católica. 

La primera generación de los Mutiozabal constructores fueron los hermanos José Matías, Miguel Ignacio y Pedro María. Hijos los tres de José Miguel y de Josefa, que vivían de manera humilde en Aguinaga. Será Miguel Ignacio, nacido en 1779 y que vivió casi un siglo, el que funde la saga que continuará su hijo José Manuel, nacido en 1811. José Manuel desarrollará su actividad primero en el astillero Zacoeta y  luego, a partir de 1856, en el Uriberri. Casado con Antona Arrillaba, morirá en 1876 no sin antes haber dejado el negocio familiar, ya consolidado, en manos de su hijo Miguel Antonio, quien ya perfeccionó la técnica de la construcción naval en Francia. En 1875, con apenas 22 años, se presenta en Ferrol a unas pruebas oficiales para obtener el título de "arqueador de buques". Quizá es el personaje más interesante de la saga: alcalde de Orio por el Partido Conservador de Maura, morirá en 1931 poniendo fin así a una saga tan vasca como española de más de dos siglos. 

PS: busquen entre los nombres. Apellidos vasquísimos y nombres castellanos. Qué cosas. En Orio, ETA asesinó en marzo de 2002 por la espalda y mientras tomaba café en un bar a Juan Priede, un jubilado de 69 años. Su delito, ser concejal del PSE. Los autores del asesinato, una rata llamada Ignacio Javier Bilbao, y un tal Unai Bilbao, fueron condenados a 45 años de cárcel por el crimen. El soplón Gregorio Escudero, chivato por partida de doble, que es de Orio y que conocía a Priede, también fue condenado a varios años de cárcel. 

9.8.19

Rentería como metáfora

El nacionalismo ganó y la modernidad saltó por la ventana. Ya no hay cultura de las derechas en Guipúzcoa. Rentería es un ejemplo. Más de viente asesinados a manos del nacionalismo cruento. A un concejal que elegían, lo mataban y ya apuntaban el nombre del siguiente. ¿De verdad alguien cree que así puede sobrevivir una cultura política?
La derecha carlista pensó al final del franquismo que era posible la convivencia con el nacionalismo. A Juan Mari Araluce, que ejerció de notario en Rentería, lo mataron siendo presidente de la Diputación precisamente por ser uno de los que lo intentó. 

6.10.17

La lucha es -siempre lo ha sido- contra la modernidad

Está ya escrito por ahí la intensa relación que hay entre el carlismo y el nacionalismo en España. No solo fueron carlistas los grandes nacionalistas españoles hasta que llegó el minoritario y moderno falangismo, sino que hay un calco casi matemático entre voto carlista en Guipúzcoa  y la Cataluña interior y el voto batasuno y CUP-leriano en ambas zonas. No sólo eso, quizá hay que ir más atrás. Una parte relevante de esa Cataluña interior, refractaria a la heterogeneidad de la modernidad, se sublevó en la primera de 1827, la revuelta de los Agraviados, contra Fernando VII. Lo consideraban un débil, un mierda que se plegaba a loas afrancesados y que, ¡oh horror! No quería restituir la Inquisición. Muchos vecinos de Cervera, Vic, Reus o Manresa se alzaron en armas porque se había expulsado a los liberales pero la Inquisición no volvía. 

Adivine lector, 190 años después, qué perfiles políticos dominan la vida pública de todas estas aldeas, en las que el Rey Felón aún parece un moderno… 

13.12.16

Mayo de 1898 en la Guipúzcoa profunda

El primero de mayo de 1898 se reunió el Ayuntamiento de Olaverría, localidad ubicada en lo que hoy denominaríamos la Guipúzcoa profunda,  compuesto por el alcalde, el señor Arancegui, y los concejales Urteaga, Estensoro, Lasa, Berastegui y Albisu y acordó, entre otras cosas, constituir una Junta Municipal "para allegar medios para la guerra de España con los Estados Unidos de la América". Conforman la Junta el cura párroco del pueblo, señor Urteaga, el juez municipal, señor Olarán, el señor Alcalde y los mayores contribuyentes del pueblo, los señores Urtega y Estensoro y Mugica.

La leyenda de la guerra interminable y secular imaginada por Sabino entre Euskadi y España no resiste una visita, al azar, a los archivos de los municipios vascos...  


5.10.16

Cuarenta años

Ayer se cumplieron cuarenta años del asesinato del presidente de la Diputación de Guipúzcoa a manos de los nacionalistas cruentos de ETA. Poco después de morir el dictador, ETA comenzó a matar alcaldes (el de Oyarzun, literalmente a los cuatro días de morir Franco) y a personajes vinculados a la derecha y el centro derecha no nacionalista. La estrategia de exterminar al diferente empezó en serio con el asesinato de Araluce y es la misma, en el fondo, que veinte años después, llevó a la campaña contra ediles del pepé vasco. Una limpieza política planificada para dejar sin voz a una de las familias políticas vascas: las derechas no nacionalistas. 

8.4.14

Hernani

Para ir de Pamplona a San Sebastián uno atraviesa gran parte de la autovía del Leizarán. La autovía maldita de las cesiones, cuyo trazado nos recordará siempre que a veces, incluso en democracia, las botas pueden más que los votos. Salimos después de un magnífico almuerzo e hicimos un alto en Hernani. En una canción de Kortatu publicada en su primer disco, homónimo, se hablaba de la ciudad y recuerdo alguna versión en la que la canción comenzaba con la expresión "Hernani, un horrible sueño..."Así que paramos a ver cómo es la zona cero de este carlismo de izquierdas de finales del XX que sigue siendo el mundo de Herri Batasuna; de esta ideología paseista que busca detener el tiempo y volver a un pasado imaginado. Damos una vuelta por la villa; una magnífica iglesia y una bandera nacionalista plantada en medio de la plaza. Los carteles en la calle y la estética de gran parte de los vecinos confirma la visión de ese horrible sueño que ha sido el nacionalismo en todo el mundo durante los siglos XIX y XX. Convertir en natural lo que es sólo fruto de la imaginación; ese es el sueño de cualquier nacionalismo. Nadie se mete con nosotros ni nosotros nos metemos con nadie. Apenas una cerveza, algunas conversaciones escuchadas al azar y un mal olor persistente en todo el casco. Tomamos el coche para seguir rumbo a San Sebastián.  

Mientras arrancamos, pienso que lo mejor del País Vasco, en el XIX, en el XX y desde luego ahora, está en sus grandes ciudades. Y pienso también que si hay algún lugar en España en el que se confirme la veracidad del viejo adagio que aseguraba que "el aire de la ciudad hace libre al hombre" ese lugar es, sin duda, la provincia de Guipúzcoa. 

3.4.14

El caserio, el kashero, el imaginario y Kipling

Aquella película tan polémica de Julio Medem, a vueltas con la pelota vasca. Ese decorado, como en la tal Vacas. Ese imaginario de los nacionalistas, de una Euskadi verde para un Dios eterno. Esa epopeya del caserío, incontaminado por la modernidad, que late detrás de la construcción cultural del nacionalismo etnicista vasco....

Pero aquí detrás no hay más que otro spoon river. Declaraba el sábado pasado el profesor Pedro Berriochoa en el Diario Vasco, al hilo de su reciente publicación del libro "Como un jardín. El caserío guipuzcoano entre los siglos XIX y XX" que:


"Hubo un mito, que aparece en el verso de Iparraguirre: baserri eder txuri-txuriak; o en  aquella metáfora de Arturo Campión: paloma en la pradera. Los caseríos, en realidad, eran sitios inhóspitos, llenos de corrientes de aire, con mucho sitio para los animales y poco para las personas; todos quietos en la cocina porque no se podía salir por el frío invernal. Ha habido una mitificación enorme del caserío, que no se corresponde con la realidad."


Cuando uno se enfrente a los mitos de la nación, ha de hacerlo siempre teniendo los memorables versos de Rudiard Kipling en la cabeza: "If any question why we died, / Tell them, because our fathers lied."

6.10.13

Un Lezo, don Blas (I)

Nos acercamos a ver la Exposición sobre Blas de Lezo en el Museo Naval. El legendario mediohombre. La persona que ejemplifica las bobadas del nacionalismo. En este caso el vasco. Una patria enemistada de manera milenaria con España, dicen los paletos del nacionalismo cruento o incruento.  Un Lezo y Olavarrieta. Un hombre de Guipúzcoa. Cuando ser vasco era ser, ante todo, un leal servidor de la Monarquía. Una gesta de leyenda. Una gesta que cambió, se puede decir sin temor, la historia de aquella parte del mundo. Los ingleses iban a tomar Cartagena de Indias. Ya tenían acuñada la moneda y todo, humillando la soberbia del español. Fallaron. Lezo les dio una lección que nunca olvidaron. Inglaterra olvidó pronto aquella afrenta y España, qué decir de España. Aquel país que se modernizaba sufrió una brutal ocupación militar a principios del XIX y llegó al siglo XX con unas élites dolientes que convirtieron en deporte nacional la ignorancia sobre la propia historia y la queja continua.


Una exposición para no perderse…



18.6.13

El heroísmo agregado a las ausencias...

Rematé el olvido que seremos, cortesía de Joxete, el libro que Héctor Abad le dedica a su padre, asesinado por terroristas, en este caso paramilitares, en Medellín en agosto de 1987. Un libro duro. Y hermoso. Refleja al final el autor las palabras que una de las personas que habló en el funeral dijo en memoria al muerto. Unas palabras que homenajean a las víctimas del terrorismo: concejales en Guipúzcoa, defensores de los derechos humanos en Irlanda del Norte, asesores en Italia o sociedad civil en Méjico. 

Víctimas en países  que olvidan sus mejores rostros,  y que siguen, todos con la monotonía irremediable:

"Vivimos en un país que olvida sus mejores rostros, sus mejores impulsos, y la vida seguirá en su monotonía irremediable, de espaldas a los que nos dan la razón de ser y de seguir viviendo. Yo sé que lamentarán la ausencia tuya y un llanto de verdad humedecerá los ojos que te vieron y te conocieron. Después llegará ese tremendo borrón, porque somos tierra fácil para el olvido de lo que más queremos. La vida, aquí, están convirtiéndola en el peor espanto. Y llegará ese olvido y será como un monstruo que todo lo arrasa, y tampoco de tu nombre tendrán memoria. Yo sé que tu muerte será inútil, y que tu heroísmo se agregará a todas las ausencias".

Hablaremos más del texto...

9.2.13

La historia que nos enseñaron...


Ayer se cumplieron diez años del vil asesinato de Joxeba Pagaza. Todas las muertes son iguales, pero algunas se cargan de un simbolismo mayor.
Mataron a un resistente. A uno que, a diferencia de muchos de ellos, era un euskaldun zahar. Lo mataron los nacionalistas cruentos, después de que los incruentos lo dejaran a los pies de los caballos. Recuerdo aquellos días: las fotos en la prensa, la madre valiente, con su profética sentencia, la hermana, la solidez de crecer en el dolor, sin callar ante nada. Con los años, uno se sigue asombrando de la indignidad de Andoain, un pueblo que sigue votando a los mierdas que se rieron de la muerte de uno de sus vecinos.

Y ahora que los cruentos dicen que dejan de matar, no logro quitarme de la cabeza el soniquete de una canción de NeguGorriak: “Irakatsitako historioa / hiltzaileek idatzi zuten / eta ikadi genuena / sinetsi ere egin genuen”.

Es el futuro que nos espera. Quizá dentro de cuarenta años, los nietos de las víctimas de ETA la acaben cantando en castellano…

Diez años ya.

1.10.12

El confidente (I)


Me llegó un libro por azar. Algún día escribiré unas memorias basándome no más que en lo libros que he leído y cómo los he conseguido. En este caso, un viejo mercadillo en Carabanchel. El confidente, de Goñi Tirapu. Un personaje vidrioso, gobernador civil durante los años de plomo en Guipúzcoa. Involucrado luego, supongo que merced a sus amistades peligrosas, en el video montaje contra el director de un periódico que les molestaba, escribió el libro mientras estaba en la cárcel. Pero eso no quita relevancia al texto. Si lo que cuenta es real, y entiendo que lo es, porque está escrito a medio camino entre las memorias y el reportaje, se trata de una de las historias más fascinantes de infiltrados en la organización terrorista. Como yo en aquella época ya leía los periódicos, precoz que es uno, recuerdo varias de las actuaciones que se reconstruyen en el libro. La caída del sanguinario comando Eibar. La caída del Araba en un peaje, con la muerte de varios terroristas y, sobre todo, la caída de la cúpula en Bidart. Y todo gracias a un confidente despechado que no actuaba por dinero, sino por resentimiento. Los etarras se le habían metido en el piso y se habían hecho dueños de todo lo que le importaba en su vida: su rutina, su tiempo, su mujer, su cama… Disfrutó viéndolos caer, como ratas, y el lector disfruta viendo como las alimañas son acorraladas y detenidas. De fondo, aquellos años en los que la gentuza que ahora está en la lógica del Bildustán señalaba a las víctimas a través de sus voceros habituales, justificaba las muertes y se reía del conjunto de la sociedad vasca.

Cuando llegue octubre, los vascos sabrán lo que votan.
Una buena lectura, con una escritura irregular.

11.6.11

Una foto, dos recuerdos y una cita...

Veo la foto y yo sí que me indigno, aunque no quiero que nadie me confunda con esos demócratas replicantes (el sintagma es de Arcadi Espada) acampados contra el Estado de Derecho.

Veo la foto y a mi memoria vienen dos nombres y una cita bíblica.

Recuerdo a Gregorio. Yo estaba en la carrera, era por la tarde, quizá comiendo, y recuerdo la noticia. Iba a ganar las elecciones para ser alcalde de San Sebastián. Lo mataron por la espalda. Lo mataron aquellos a quienes el nuevo equipo de gobierno de la ciudad considera luchadores políticos por la libertad. Era enero. No faltaba mucho para las elecciones. La izquierda nacionalista cruenta consideró que la mejor forma de quitarse de en medio a un rival era matarlo. Pienso en Gregorio.

Pienso en Enrique. En una toma suya tapándose la cara unas semanas antes. En el hombre que perseguía a ETA por la vieja Easo y que ¡ay! Investigaba su infiltración en la policía local de la ciudad. Tiroteado a la puerta de su casa por los amigos del nuevo alcalde de San Sebastián. Recuerdo a Enrique.

Dos hombres que fueron asesinados por la espalda en una ciudad a la que amaban y que estaban vinculados, de una u otra manera, al ayuntamiento de la fiel, noble y lea ciudad costera.

Veo la foto y recuerdo, en fin, la maldición que lanzó San Pablo contra aquellos que ven la injusticia y no se encienden. Porque, en cierto sentido, la gente que se benefició de sus muertes ha vuelto al Ayuntamiento y lo ha hecho por la puertea grande. Con el apoyo cómplice del nacionalismo incruento y con la desvergüenza de unos jueces al servicio lacayuno del poder.

Es un mal día.

Si ellos ganan, nosotros perdemos.

PD: las historias de sus vidas, y de sus muertes, en ese libro necesario que impulsó Rogelio. No dejen de consultarlo

3.6.11

Los que no hemos cerrado los ojos...

Una mujer mayor. Valiente. Una mujer que vio caer a un hijo, como en una tragedia griega, como en una novela de García Márquez, con años de antelación. A un hijo al que los nacionalistas incruentos enviaron al matadero.
Una mujer mayor. Vasca, como si eso importara, a estas alturas. Su hijo fue asesinado. Por los nacionalistas cruentos. En un bar. Estalló la rabia. La indignación. Como cuando lo de Miguel Ángel Blanco. Era febrero. Joseba sabía que lo iban a matar. Todos miraron para otro lado.
Pilar Ruiz, su madre. Una mujer mayor. Escribió una carta abierta al tal López, este que es presidente de todos los vascos gracias a la generosidad de los populares vascos.
La carta incluía alguna frase que ha resultado profética, visto el comportamiento de los socialistas vascos estos años: “dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre”.
Y no he podido dejar de recordar esta frase, ahora que el Partido Socialista asume que puede llegar, en la provincia de Guipúzcoa, a acuerdos puntuales con la ETA. Reunirse con la muerte. Pactar con la muerte
Es lo que hay. Es nuestra izquierda. Es nuestra cruz.


PS: La carta de esta mujer valiente acababa así: [mi hijo] "Se jugó la vida por defender la libertad, no por lo que parece que viene de vuestra mano, eso que pomposamente se anuncia como un proceso de Paz. Porque, Patxi, ahora veo que, efectivamente, has puesto en un lado de la balanza la vida y la dignidad, y en el otro el poder y el interés del partido, y que te has reunido con EHAK. Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!, Patxi. ¡Qué solos estamos los que no hemos cerrado los ojos!"

3.7.07

Lizarza

En un lugar de Guipúzcoa. En un gulag sin más ley que la voluntad de un movimiento de corte fascista, ha llegado la libertad. No habrá más calles dedicadas a asesinos. Desde ahora, todos los vecinos, sean nacionalistas o no, serán algo más libres. Sólo un partido tuvo el valor de presentar candidatura.

A los marqueses del peneuve, tan acostumbrados a no mancharse, les dio miedo volver a presentarse. Los señoritos de ea pensaban que queda fatal eso de que te griten en un pleno, como si fueras un españolazo de mierda. Al peseé del vicelendacari López tampoco le pareció oportuno aparecer por allí. Lo que un día fue izquierda unida en el país vasco pensó que total, si tienen más cargos que militantes, para qué te vas a liar en un pueblo perdido de Guipúzcoa, no vaya a ser que te voten y luego tengas que ir. Aralar dijo que ni de coña. Que no había cojones. Así que sólo se presentó el pepé. 27 vecinos votaron que estaban hartos del miedo. Y el pepé no les ha dejado tirados. Allí han ido. Siete personas comprometidas de verdad con la libertad y la democracia, no como toda la caterva de abajofirmantes que nos da la paliza día sí y día no.


Lizarza es desde ayer un símbolo de libertad y de firmeza frente al estalinismo nacionalista vasco. Desaparecerán las pintadas amenazantes. El censo no se usará para localizar víctimas. Las fotos de los asesinos desaparecerán de las dependencias municipales. Regina Otaola es la nueva alcaldesa de Lizarza, al sumar los votos de los siete concejales de la corporación. Honor y respeto a los siete héroes que han dado la cara por los vecinos frente a los terroristas.

Los que no tuvieron el valor de presentarse, que estén callados, que están más guapos.


Corolario

Max Weber clasificaba la conducta humana según dos lógicas opuestas. La ética de la convicción la siguen aquellos que en su acción se guían por determinados principios; la ética de la responsabilidad es la de aquellos que sólo se fijan en las consecuencias de las acciones.

Fontrodona, Joan: “Convicciones y resultados”, en ABC, 13 de junio de 2007.


13.6.07

De la historia concebida como una de las bellas artes

Hace unos días, curioso impenitente que soy, tropecé con la página web de las Juntas Generales de Guipúzcoa, ya saben, la asamblea provincial que nombra al Diputado Foral. Ya se imaginan el discurso: unidad de destino en lo universal, respeto por la tradición, somos quien somos, el futuro nos pertenece, la patria de nuestros antepasados, el hombre prehistórico hablando eusquera y todas estas alegres zarandajas con las que los nacionalismos nos aburren desde hace ya más de treinta años.

Me llamó la atención el escudo de la provincia. Recuerdo haber visto de pequeño, en algún lado, un escudo guipuzcoano que no coincidía con el actual. Así que me puse a buscar. Menuda sorpresa. Resulta que el escudo histórico de Guipúzcoa durante siglos tenía tres cuarteles: arriba a la izquierda, el rey de castilla y león, probablemente Alfonso VIII, a la derecha, doce cañones, en agradecimiento de la Corona por la participación guipuzcoana en la toma de Navarra en 1512, y abajo, tres árboles sobre el mar.

Algo así era intolerable para los hijos de Sabino. Un rey españolazo y las armas con las que los guipuzcoanos colaboraron a la incorporación de Navarra a la Monarquía. ¿Habrase visto mayor afrenta? Así que, ni cortos ni perezosos, y con dos cojones, en 1979, las Juntas Generales decidieron suprimir dichos cuarteles y dejar el escudo tal y como lo conocemos actualmente: tres árboles sobre el mar.

Uno le tiene cierto respeto a la historia. Qué le vamos a hacer. Los hechos son los hechos. Por eso causa sonrojo el uso que el nacionalismo hace de ella. Mucha bandera, mucha tradición y mucha hostia, pero cuando un símbolo no interesa, se cambia por otro y a correr. ¿Qué el símbolo tiene quinientos años? Pues nada, abre bien la bolsa, y a la basura con él. En esto, hay que reconocerlo, el nacionalismo vasco es un maestro. Sabino inventó un santoral (Kepa, Koldo, son nombres con cien años de antigüedad), una bandera y hasta un país (Euskadi). Y en cien años la mitad de los vascos creen que todo esto tiene algo que ver con la historia.

No sólo ellos. La mitad de los españoles piensan que el Cid era un guerrero español y que Séneca era español. Los catalanes creen que Wifredo el Velloso fue el primer monarca catalán, que Montserrat (que hasta el XIX era un nombre que llevaban varones y mujeres indistintamente) es la patrona nacional de Cataluña y que Pau Clarís fue un nacionalista catalán del XVII.

Definitivamente, somos un país entrañable

10.6.07

Cometarios. Locales. Seguimos en el norte

Álava es un buen ejemplo de la dificultad de extrapolar los resultados de las elecciones locales. En la provincia, el partido más votado es el pesoe, con medio punto más que el pepé y casi punto y medio más que el peneuve. Pues bien, los socialistas obtienen cincuenta ediles y los hijos de Sabino 184. Lo peor en la provincia es la entrada de ETA en varios ayuntamientos, al haber obtenido la ANV 23 concejales. En Vitoria, sube el pesoe, que gana las elecciones, se mantiene el pepé y baja el peneuve, al que le ha hecho mucha pupa la decisión de ea de presentarse en solitario.

En Guipúzcoa, la mala noticia son los 193 concejales de la ANV. En San Sebastián, los dos puntos que baja el pepé los sube el pesoe, que consolida su mayoría, aunque sigue lejos de la absoluta. La vida volverá a ser un infierno en pueblos como Lezo u Oyarzun. Tengo escrito por ahí que los feudos de voto etarra coinciden con los feudos carlistas durante la Restauración y la IIª República. Y no falla.

En Vizcaya el pepé, con tres veces más votos que eta, consigue la mitad de concejales. Seguimos como en el XIX: el campo carlista contra la ciudad liberal. Ahí tienen sitios como Ispaster, un voto el pepé y ninguno el pesoe. Carlistas del siglo XXI. En Bilbao, la invicta villa liberal que tanto odiaba Sabino Arana, los resultados son muy similares: leve trasvase de votos entre los partidos constitucionalistas (los tres puntos que pierde el pepé los gana el pesoe), sumando entre ambos más votos que el PNV, que sigue sin alcanzar la mayoría absoluta, que supongo les darán los dos concejales de Aralar / lo que queda de iu.

Hay un porcentaje de electores constitucionalistas que votan al partido que gobierna en Madrid. Quizá eso explique el leve trasvase de votos entre el pepé y el pesoe en el País Vasco.

En Navarra, la UPN consigue más votos y concejales que ningún otro partido. Es la navarra una comunidad muy segmentada en cuanto al voto, con predominio nacionalista en el noroeste de la Comunidad, que se va difuminando según se va descendiendo. El horror es que volverá a haber “territorios liberados” como Leiza, con mayoría absoluta de la anv. En Pamplona la cosa está más complicada. La UPN de Barcina se mantiene como fuerza más votada (le saca 16 puntos a la mediática Barcos y 27 al partido socialista), sin apenas desgaste, quedándose a un concejal de la mayoría absoluta. Veremos si los socialistas son capaces de gobernar con anv.

En Aragón, pocos cambios. A escala local lo más destacado es la bajada de la Chunta (de un 12 a un 8% de apoyo), que en Zaragoza capital pierde la mitad de apoyo y de concejales, en tanto que Belloch obtiene un meritorio incremento de cinco puntos y un concejal. En Huesca baja el pesoe, que pese a ganar las elecciones pierde nueve puntos y tres concejales. En Teruel, finalmente, pierde un concejal el pesoe, que gana la Chunta.

Por acabar con el flanco norte, miremos La Rioja. Lo más destacado es la pérdida de la mayoría absoluta por parte del pepé en la capital logroñesa. Por cierto, que se elegían 966 concejales y de ellos Izquierda Unida ha obtenido cinco. Una fuerza con futuro.