10.6.20
Europa y Asia
9.6.20
Políticos, élites y ciudades
8.6.20
Mentiras y medios
7.6.20
Tintín como lo que somos
6.6.20
Aquellos cafés
5.6.20
Un Festival, cada sábado
La tradición oral, en Nueva York y en la mi tierra
4.6.20
Íñigo - Ignacio y los alumbrados
3.6.20
La Recopa y sus héroes
2.6.20
Spoon river, también con Iglesias
1.6.20
Balances televisivos
29.5.20
Sobre la libertad de expresión
27.5.20
La violencia como condición
Sinólogo al habla
26.5.20
Íñigo y los españolazos
25.5.20
Civilizaciones al naufragio
- Hay que recordar que el levante estuvo lleno de identidades multiétnicas hasta bien entrado el siglo XX.
- Hay que recordar que el Egipto pre-Nasser fue un país plural como nunca lo ha vuelto a ser.
- Hay que recordar que el marxismo fue una vía modernizadora del mundo árabe, de ahí la importancia de los partidos comunistas y sus derivadas en países como Afganistán, Yemen, Siria y muchos otros lugares. No hay más que recordar, en fin y hablando de modernización, las risas que se echaba el propio Nasser a cuenta de los hermanos musulmanes.
- Hay que recordar, nos señala el autor, que la derrota de 1967 de Egipto marcó el inicio del fin para el mundo árabe más o menos laico, un final sellado en 1979 con la llega de los clérigo al poder en Teherán.
24.5.20
¿Y si todo esto acabara?
23.5.20
Previsión
22.5.20
Ayudas de Estado y gobierno de oxímoron
21.5.20
El trancazo
20.5.20
De Calomarde y Del Molino
Me puse con el Calomarde, de Sergio del Molino. Al autor lo tengo por interesante, pero irregular: me gustó mucho el de La mirada de los peces y me aburrió un poco el tono de arbitrismo que exhuma La España vacía.
Este libro -me temo- confirma mi diagnóstico. Escribe bien, y eso siempre es de agradecer, pero el autor respira un aire -intelectualmente- viciado. Me explico: toda la biografía de Calomarde respira el aire rancio de los fracasólogos españoles. Todo estaba mal. Da igual lo que diga la historia. Todo estaba mal, y punto. La España de la segunda mitad del XVIII, un Imperio ultramarino y de escala mundial que pagaba funcionarios en Florida, Tierra de Fuego, Manila y Cádiz era un mundo en el que "casi no había ni Estado" (página 16), así, con dos cojones. No es una imagen aislada. La Administración a la que entra Calomarde en el último tercio del siglo es la de un Estado que, para el autor "no sabía ni por donde empezar a organizarse", con una "red densísima de instituciones medievales dirigidas por nobles seniles" (¿?).
El autor le atiza a todo. También la Universidad de Zaragoza era en aquella época "una institución decadente y escolástica donde catedráticos somnolientos recitaban latines". Las tasas de analfabetismo en nuestro país son para el autor "infames hasta bien entrado el siglo XX" (página 74), pero son infamemente parecidas en la época a las de Francia o muchos de los principados alemanes. Sin contexto la información no sirve, cosa que a muchos fracasólogos les da igual..
En fin, y por no ser muy exhaustivo: ni la revuelta de los agraviados fue una revuelta independentista (como afirmar sin rubor en la página 81) ni los malcontents querían iniciar un procés estelada en mano. Tampoco Madrid era un "poblachón triste y acomplejado", por más que el autor lo haya leído por ahí. No era París, claro que no lo era, pero por cierto que el París de la segunda década del siglo XX, el París previo a las reformas de Haussmann a mediados de siglo era también un poblachón de cojones: sucio y lleno de recovecos, por cierto.
Quizá uno de los problemas estructurales del libro es que el autor ha leído, como le ha pasado a tantos, a Galdós como si fuera un historiador. No, no lo era. No era su intención. Galdós era un novelista liberal y sus maravillosos Episodios son un resumen de la cosmosvisión que que los liberales tenían a finales del siglo de la historia de esa centuria. Nada menos. Pero nada más.
Lo más positivo del libro, un libro que insisto que se lee bien, es la visión de Calomarde como un outisder, como un hombre entre dos mundos que no fue aceptado del todo por ninguno de ellos. El hombre del campo que llega a la ciudad y al que la ciudad nunca deja de recordarle su origen. Interesante también la historia que nos cuenta de Ángel exterminador, tan desconocida hoy en nuestro país. Me quedo, en fin, con un regusto agridulce al terminar estas líneas. No quiero desanimarle a leer el libro, lector. Está bien escrito y se lee con gusto. Aunque discrepo del fondo de su tesis, no quiero dejar de reconocer el esfuerzo de síntesis del autor.
19.5.20
Literatura para estos tiempos: lo que va de Cánovas a Sabino
"El nacionalismo vasco nace de la
mano de Sabino Arana asumiendo la lógica del Estado nacional de finales del
siglo XIX que trataba de impulsar Cánovas para España. El nacionalismo vasco es
mimético al nacionalismo español de Cánovas y tiene sus mismos defectos. El
principal consiste en aferrarse sin matiz alguno al principio de soberanía,
principio que está en la base de la exigencia de lealtad exclusiva al Estado
nacional, a la nación en sentido pleno étnico-lingüístico. El principio de
soberanía, al igual que su derivada de la lealtad exclusiva, es un principio
antidemocrático porque niega el pluralismo y la heterogeneidad de la realidad
social, el derecho a la diferencia interna. Soberanía es un poder ilimitado,
indivisible, intransferible e incomunicado, tal y como lo estableció Jean Bodin
–Los seis libros de la República-, el teórico de la soberanía. El
principio de soberanía puede convertirse en algo democrático siempre que se
someta al imperio del derecho: sólo como voluntad constituida en derecho es
democrática la voluntad constituyente –en contra del reduccionismo típico de
todos los discursos nacionalistas, en concreto del vasco en todas sus
acepciones: Herriak du azken hitza (el pueblo tiene la última palabra). No: en democracia
como Estado de derecho la última palabra la tiene siempre el derecho. El
imperio del derecho implica el respeto a los derechos humanos que limitan el
poder soberano, y le arrebatan su soberanía"
18.5.20
Pinker y el COVID-19
17.5.20
Series y tal
16.5.20
Las derechas de Italia
Pues eso.
15.5.20
Íñigo - Ignacio y Guipúzcoa
Ya hemos hablado aquí alguna vez de esto, y de los históricos cañones del escudo guipuzcoano, laminados por el nacionalismo en plena campaña de terrorismo nacionalista en aquella tierra
14.5.20
Fukuyama, para estos días
13.5.20
Los científicos, y tal
12.5.20
Cosas en común
Pues eso.
11.5.20
Un verso para el horror
10.5.20
De Napoleón a Metternich (y II)
9.5.20
De Napoleón a Metternich (I)
8.5.20
La dictadura y los libros
7.5.20
A vueltas con el virus, que muta poco
Los virus, ya saben: na mala noticia envuelta en una proteína...
6.5.20
El catarro como coronavirus
5.5.20
Presentaciones
4.5.20
Gigante industrial, no gigante de la ingenuidad
3.5.20
¿Qué significa leer?
Feliz domingo.
1.5.20
El virus de Wuhan
30.4.20
Lecturas
Feliz víspera de puente, desocupado lector.
29.4.20
Los lunes al televisor
28.4.20
Doblete cinéfilo
Ad Adstra es solo para fanáticos del género. Un lectura mediocre de El corazón de las tinieblas, de Conrad, o de Apocalypse Now, si lo prefieren. Se puede ver, pero es prescindible si tiene algo mejor que hacer, desocupado lector.
27.4.20
Desde el otro lado
26.4.20
China
En fin.
25.4.20
Zoonosis: para echarse a temblar
- De cada tres enfermedades transmisibles que padece el ser humanos, dos son zoonosis.
- De las enfermedades emergentes, de las que no conocíamos, tres de cada cuatro proceden también de animales.
- De cada cinco enfermedades que se describen a lo largo del año, tres son también zoonósicas.
24.4.20
Contra los Jeremías
23.4.20
Una buena serie
- Refleja bien qué fue ETA y su lógica enloquecida la que decidió, después de varios años, cruzar la línea que suponía matar a una persona. La asamblea del capítulo cuarto es un buen ejemplo de ello: unos cuantos niñatos de viente años votando entre un conjunto de personas -a muchas no las conocen- para ver a cual matan.. Así de cierto.
- Refleja muy bien el ambiente tóxico de finales de los sesenta, cuando las ensoñaciones de la extrema izquierda y las luchas por la descolonización convirtieron en verosímil a ojos de una parte de la población el relato sabiniano de la patria ocupada.
- Refleja bien el papel de los intelectuales: gentuza como Krutwig o Emparanza, castellano parlantes ambos, por cierto y cómodamente instalados en su vida burguesa en el sur de Francia, mandando a matar, y a morir, a jóvenes burgueses de poco más de veinte años.
- Y refleja en fin, que José Antonio Pardines era mucho más que un número. Era una persona, con un pasado y, sobre todo, con un futuro por delante. Fue asesinado a sangre fría y a traición por un Echevarrieta que iba hasta arriba de anfetaminas, como confesó años después Sarasqueta.
- Y mención aparte merece el comisario Manzanas. Durante años lo único que hemos sabido de él es que era "un torturador". Como si los tíos que secuestraron y torturaron a Ryan, a Abaitua, a Ortega Lara o a Miguel Ángel Blanco fueran otra cosa. Manzanas era mucho más que "un torturador", era un carlista vasco y vascoparlante -no como Echevarrieta, por cierto-, un policía posiblemente corrupto y que actuaba siguiendo las lógicas de la policía de su época (Andreas Baader se suicidó en la cárcel, no te jode). Su torpeza es también un reflejo de la incapacidad del régimen a la hora de responder a la violencia etarra.
22.4.20
Series, en cuarentena
21.4.20
De tan lejos
20.4.20
Se está acabando un mundo
Columnas miserables
19.4.20
Repaso al papel de la dictadura china
18.4.20
La buena onda como metáfora
17.4.20
Sorman, como siempre
16.4.20
Para cocinillas
15.4.20
Muchas preguntas por responder
14.4.20
Cuando acabe esto...
13.4.20
Esas muertes
En frente, muy lejos, esa otra Europa, nórdica, en la que, como recordaba Vicente Lozano también en El Mundo, una cuarta parte de los ancianos muere en la más completa soledad.
12.4.20
Y ahora, ¿qué?
11.4.20
¿Qué significa estar formado?
10.4.20
Procesos creativos y expectativas
9.4.20
Estados y violencias
8.4.20
Deshaciendo errores
7.4.20
Libro(s) de familia
Una reflexión, sobre todos, sobre la familia y sus entornos en estas culturas del sur de Europa, tan diferentes a las del norte. También sobre sus contornos: ¿quiénes son nuestros padres? ¿a quién podemos llamar hermano?. Cosas que nos parecen lo más normal del mundo pero que en otras latitudes suenan extrañas: la abuela de Reguera muere en su casa, rodeada de los suyos, pero uno de cada cuatro ancianos suecos muere en soledad y nadie se hace cargo de su cuerpo.
Ya me dijo el tío Mails hace muchos años que "la sangre no es más espesa que el agua". No en vano el concepto de familia no hace referencia a la sangre, se lo leí a Emilio del Río, si no a los que "comen juntos". Y los del sur de Europa comemos menos en soledad que otras culturas.
Un buen libro, y muy indicado para esta cuarentena. Está bien escrito y se lee de un tirón.
Hágase con él, desocupado lector.
6.4.20
Spengler y su pelotón de soldados
5.4.20
Lo de la prensa
4.4.20
Sobre los judíos y el Mercao´
2.4.20
¿Estados gamberros o algo peor?
PD: la dictadura china tampoco se queda atrás, tal y como anunciaba ayer la inteligencia norteamericana...
1.4.20
Periodismo
A ver si el relaciones públicas del gobierno, el tal Oliver se entera.
Periodista, dice que es el tío. Vaya tela.



