19.5.14

Un tal Terricabras o el narcisismo como forma de expresión...

Que dice el candidato al Parlamento Europeo de la izquierda por el derecho a decidir (coalición formada por Esquerra Republicana más Ernest Maravall), un tal Terricabras, que "no me preocuparía que Cataluña quedara fuera de la Unión Europea" y que "la Unión Europea correría tras nosotros si no nos interesara formar parte de ella". No en vano son ellos los que hace pocos meses se ofrecían para "reconducir la Unión Europea desde Cataluña".


"Se va a enterar el moscú ese", decía el abuelo mientras escuchaba el parte en la postguerra..

El nacionalismo como narcisismo. 

No se cómo le damos tanta importancia.

PS: y lo de un anciano que lleva más de seis años enfermo de alzheimer en un mitin, ¿qué les parece?

Gadir

Arribamos en Cádiz. En realidad, tengo la sensación de que gran parte del viaje ha sido una excusa para llegar a esta ciudad liberal. Yo soy un hombre de tierra adentro, pero en otra vida hubiera sido un hombre de puerto. Las ciudades con mar son ciudades abiertas, y a través del mar llegó siempre el comercio y la cultura. 

Para reencontrarnos precisamente con el origen nos acercamos a ver Gadir, una exposición deslumbrante sobre el origen fenicio de la ciudad. Los cananeos, que trajeron el comercio a esta parte del mundo, llevaban en sus barcas cosas que nos hace reconocernos hoy como lo que somos: alfabeto, escritura, dinero, cultura... La exposición es magnífica, y permite hacerse una idea de cómo ha ido evolucionando la ciudad desde entonces. Un audiovisual complementado con una visita guiada por los restos de varias culturas que se superponen en el subsuelo. Un must si va por la zona, desocupado lector. 

18.5.14

Arteta o el puro sentido común

Qué tiempos estos en los que las cosas más evidentes son tenidas por revolucionarias. Ahí está la opinión de Aurelio Arteta en El País del otro día. El deber de persuadir se titula y es un brillante ejercicio de reflexión sobre la debilidad intelectual de los planteamientos que abogan por el derecho de autodeterminación en el marco de Estados democráticos. 

Las verdades del barquero.

Buena (y necesaria) lectura para hoy domingo. 


17.5.14

Historias mínimas, y necesarias (I)

Me regalé en Navidad la Historia mínima del País Vasco, de Jon Juaristi. Un magnífico ensayo para acercarse a la historia de los vascos escrito por el mejor autor posible. Ritmo, erudición y gracia a partes iguales. Un libro necesario para quien quiera acercarse, más allá de mitos, a la historia de un territorio en la que el nacionalismo, que hoy parece milenario, es de antes de ayer, y en la que una parte de la identidad moderna se ha construido sobre equívocos acumulados uno detrás de otro. Hablaremos del tema.

PS: "Aunque el eusquera conserva un elevado número de voces patrimoniales, gran parte de su vocabulario es de origen románico. En las variedades orales de la lengua domina claramente el léxico románico sobre el patrimonial, mientras en las escritas un prejuicio purista ha tendido, desde el siglo XVII a nuestros días, a privilegiar lo castizamente vasco en detrimento del fondo romance. Este, sin embargo, es y sigue siendo el más abundante [...]" Juaristi, Jon: Historia mínima del País Vasco. Turner, Madrid, 2013. Página 33.

16.5.14

La roca de Tarik

A la vuelta del ferry enfilamos Gibraltar de manera directa. Entramos a pie y sin patriotismos, que no soy hombre dado al histrionismo identitario. Y aunque entro a paso firme y con intención de escuchar, razonar y entender, es verdad que hay algo humillante en la presencia de una colonia de un país amigo aquí. Y lo digo yo, que soy anglófilo desde que empecé a andar. Un país amigo de otro no tiene una economía parasitaria en casa de su vecino. En fin, no sé que pensarían los británicos si tuviéramos una colonia dedicada a actividades dudosas en la isla de Wight. 

El panorama es desolador, así que espero que sea verdad lo que dijo Margallo de que "se acabó el recreo con el Peñón". Los llanitos han ido ganando terreno, no sólo a la tierra de nadie, sino también al mar. La pista del aeropuerto es una vergüenza. Como lo es el campo de fútbol, ubicados ambos en territorio español. O el incremento de terreno por el lado de la playa de los catalanes. Los llanitos son colonos, no son otra cosa, y aunque es evidente que sus derechos han de ser salvaguardados, y nadie en su sano juicio puede plantear su expulsión, lo que no pueden pretender ser es un interlocutor ante un Estado como España, por más que a Moratinos se le pasara por la cabeza. 

Patemos la ciudad. Un mundo británico con sol y playa. El sueño de los british. Subimos por el teleférico hasta lo alto del peñón. Impresionan las vistas de la bahía y quizá ahí esté una clave de porqué nunca España lo conquistó: alterar la situación podía llevar, es cierto, a echar a los británicos, pero también a que ellos salieran del mismo y se hicieran con la bahía. Cervezas en un par de bares. Un par de iglesias y algunas tiendas típicas. Nos topamos con una procesión, católica, al abandonar la colonia. 

15.5.14

Sostiene Marías...

Sostenía Marías en un artículo en El País (recibido cortesía de Tino Batera) titulado "Empobrecimiento, embrutecimiento" que mientras que en el cine aceptamos a los personajes complejos, contradictorios y hasta atormentados, en la vida real parece que buscamos a moñigotes de cartón piedra que son incapaces de mostrarse transversales y tener opiniones diferentes en función de la información de la que disponen. 

Una magnífica reflexión que es también un elogio a la discrepancia. Una llamada a escuchar al otro. A respetarlo. Y a entender que las personas no somos unidimensionales y que, quien rechaza al otro, pierde muchas cosas en su propio beneficio.

No se lo pierda, desocupado lector.

14.5.14

La ciudad portuguesa o el limes de la identidad

La historia de Ceuta tiene mucho de mito. Madrugamos para caminar con calma las murallas reales. El canal abierto por los portugueses convirtió a la ciudad en una isla. Marruecos al fondo. Es festivo y,  pese a lo que se anuncia en las puertas, están cerrados los museos; así que nos queda patear la ciudad. Ni los baños árabes ni el museo de la legión. Algunos vinos decadentes. Un vistazo por La casa de los dragones y el Palacio de la Asamblea. Una ciudad llena de recuerdos militares. Los caídos en la campaña de África, quizá la primera y última guerra que España hizo como nación moderna, son recordados en un monolito en la plaza de África. Sólo en Melilla se vive con tanta intensidad la identidad española como aquí. Las fronteras, sitios de identidad difusa, son ideales para reivindicar identidades. No es casual, se lo leí hace años a Jon Juaristi, que gran parte de los inventores de identidades nacionales vengan del limes: Si De Valera nació en Nueva York y era hijo de un asturiano, si Hitler era austriaco, Napoleón corso y si Chamberlain, por poner solo cuatro ejemplos era británico, es que nuestros padres mintieron / eso es todo.

13.5.14

Un librazo, ya en la web

Un trabajo de autor. Un fino estilista, mi caro amigo. Recopilar, mientras los demás miran. Hacer, mientras todos sestean. Las canciones de Senabria. Aquellas canciones que cantaban los abuelos y que forman parte del patrimonio de una tierra pobre y olvidada. Septiembre en el serano. El libro puede comprarse también en edición digital en La Casa del Libro. De manera legal, porque los esfuerzos hay que pagarlos. No se lo pierda, desocupado lector. Alguna de estas canciones, como el Romance de la Pastora, son una magnífica metáfora del ciclo de la vida.

Más información sobre Manu Otero, sobre el proyecto de las canciones y sobre la música tradicional rayana.

Disfrútelo, desocupado lector...

12.5.14

Ceuta

Atracamos en Ceuta. Un paseo hasta el Parador. Un edificio envejecido; esta vez no ha sido buena elección ya que ni siquiera su magnífica ubicación justifica el precio. Para salir a cenar, nos andamos la ciudad. Una ciudad, cortesías de la fecha, metida en celebraciones religiosas. Cuando divisamos el Hacho nos acobardamos cogemos un taxi para ir al Oasis. Siempre que llego a una ciudad, pregunto siempre por los doce mejores restaurantes. De camino, el taxista nos desgrana los problemas del sector que en el fondo son los de la ciudad. Un mundo de claustrofobia cuando un mar te separa de tus entornos culturales. La gente se va. Ese mensaje tan duro que he oído tantas veces en la mi tierra rayana y que tan difícil es de entender cuando uno no ha salido nunca de Madrid. Terminamos de cenar. Una delicia. No se pierdan el restaurante si vienen por aquí. Bajamos la cena con un digestivo. La ciudad, en la que todo recuerda que la única garantía del mantenimiento de su identidad occidental son las Fuerzas Armadas, está ya recogida cuando nos retiramos. 

11.5.14

Uno de los grandes

Murió Gary Becker. Uno de los grandes. Un magnífico economista, con aciertos y errores, claro, como tantos otros. Uno de los hombres de Chicago que era visto, en mis años de Facultad, con desdén por profesores que no sabían nada de economía. Liberalizar el mercado de trabajo para que sea tan fácil entrar como salir de él. Bajar impuestos para reactivar la economía y evitar el fraude. Cosas que, tengo la sensación, son elementales. Recuerdo una de sus conferencias, hace años en un acto organizado por FAES, en las que desgranaba cuáles eran los principales problemas de los mercados de trabajo europeos. Economía sin determinismos, sin fórmulas mágicas para explicar situaciones complejas. Sin intentar forzar el fuste torcido del ser humano para entenderlo o hacerlo mejor..
Murió un grande.

Sit tibi terra levis.

10.5.14

Maridajes

Maridar música y vino. De lo segundo aún entiendo un poco; en lo primero sigo un completo analfabeto. Ahí estoy, aprendiendo aún a mi edad. Nos acercamos a los teatros del Canal (construyendo teatros públicos en pleno siglo XXI: liberalismo castizo) a ver un maridaje sonoro dentro del ciclo de noches de vino y música, organizado por la gente de Santa Cecilia. Laura Hernández al arpa. Un Mauro de la mía tierra con la Sonata K208 en La mayor de Scarlatti. El delicioso Clío 2011 de monastrell con la Torre Bermeja de Albéniz. Un Barón de Chirel de 2006, la elegancia de los rioja con la obra de Salcedo. Acabamos con un Pedro Ximénez, el Alvear PX dulce viejo con la Suite española de Albeniz. 

Los deleites del placer nos vuelven humanos. Y, como todos los deleites, hay que disfrutarlos con mesura. Epicúreo, cada vez más... 

PS: almuerzo, entre amigos, en un pedazo de la mi tierra aquí en Madrid.

9.5.14

El Estrecho

Me emociona cruzar el Estrecho. Pasar por donde Hércules, con su maza, abrió un tajo de agua, entre el monte Calpe y el monte Abila. Nos tiramos el viaje en cubierta. Dos mundos separados por apenas quince quilómetros. Dos mares. Dos vidas. Es la primera vez en mi vida que voy a pisar tierra continental africana. La España africana: los restos de una política de seguridad de la Monarquía que pasaba por disponer de enclaves en el norte de África para defender al país del inquietante (y desconocido) vecino del sur.

Y mientras enfilamos Ceuta recuerdo aquellas conversaciones a la lumbre con mi abuelo: "me adelantaron la quinta por Annual" y allí marchó, a servir en la "Comandancia de Artillería de Montaña de Larache". Casi tres años en el Protectorado, sin volver por casa, asistiendo al capitán José Iglesias Varela. Deseando que lo hiriesen para poder volver a España. Tres años estuvo allí y volvió ileso "los muertos colgados de los árboles", eso no se olvida. Como tampoco olvidó nunca aquellos hechos de armas en los que participó, tal y como reza su expediente militar: "Fedan-Domi-Tarrarut, Fetel-Burhasem, Mederah y Dal el karía".

Llegamos al puerto...

8.5.14

Los ocho apellidos

Nos acercamos a ver la de los ocho apellidos vascos. Buen cine, con humor cargado de tópicos a cuenta de los guionistas de Vaya semanita. Magnífico Karra Elejalde en el personaje del kashero, con esa forma de construir oraciones que lleva haciendo las delicias de los castellanos desde la Edad Media. Hermosa Clara Lago y magníficos los paisajes soñados por el nacionalismo, siempre tan melancólico del saltus vasconum, en el que entonar a voz en cuello aquello nosotros para euskadi y Euskadi para Dios. 
Para reírse casi sin parar...

PS: Asegura Jon Juaristi en su deliciosa y recomendable Historia mínima del País Vasco, que "La época de formación de la lengua no debió de ser muy anterior a la Edad Media. En efecto, el eusquera parece un producto más de la turbulenta fragmentación lingüística de la Romania: un caso liminar, como el rumano, en el que la lengua de los colonizadores estuvo en contacto con otra u otras de diferente familia." (Página 37)

7.5.14

La Isla

Madrugamos. Nos espera un buen trecho. Recorrer la España del levante, ahora que estoy en la orilla, con Rafael Chirbes. El paisaje va cambiando conforme nos acercamos a Granada. El agua es la vida, y así lo entendieron todos los que hasta aquí llegaron. Pasamos por la costa conforme va finalizando nuestro viaje. Al fin, divisamos la bahía de Algeciras. Una ciudad mítica. La Al yasira de los musulmanes. La llave del Estrecho. Por esta bahía se empezó a perder la Hispania goda, según nos contaron los cronicones. Un mundo degradado, me dice Oskarnello, siempre atento. Las políticas de desarrollo de la bahía, para contrarrestar Gibraltar, han acabado con el entorno natural de la zona. Un puerto por el que me parece estar viendo a McNulty en la segunda temprada de The Wire. Aún  hay tiempo hasta coger el ferry. Algeciras es también alguna canción de Medina Azahara, en mi adolescencia, y sobre todo es la patria adoptiva, durante algunos años, de mi amigo y maestro Esteban. Esas ciudades que, en el fondo, ya conocemos antes de visitar por primera vez. Y es que los viajes, también, se conversan y luego se hacen. Embarcamos.

5.5.14

Pasiones semanasanteras

Salimos del levante y hacemos nuestra primera parada en Lorca. Un viaje hacia el sur, partiendo desde el este: el mundo más opuesto al mío que pueda imaginar. Llegaremos al municipio más grande de todo el este español cuando la tarde cae. Abrazos. Claro que hay abrazos. Hay amistades que los años tardan en olvidar. Un baño. Un magnífico Parador. De cuando éramos ricos. Salimos a cenar la ciudad. Estamos en Semana Santa. Miércoles Santo. Nos desgranan la historia de rivalidades cainitas entre los blancos y los coloraos. Viajar no es sólo mirar. No es ni mucho menos mirar. Es escuchar, es leer, es aprender. Esta noche desfilan los coloraos. Es curioso que, como en muchas ciudades castellanas, una parte importante del tejido de la sociedad civil está también aquí ligado a la Semana Santa. Quizá para esconder identidades dudosas: Lorca fue siempre un país de frontera. Y los países de frontera eran territorios ideales para los emboscados. No hay más que ver los magníficos restos de la aljama que aún se pueden visitar en la vieja alcazaba lorquina.

Nos recogemos pronto. Mañana hay que seguir con la ruta...  

4.5.14

¿Leemos menos? ¿Leemos de manera más fragmentaria?

Interesante la reflexión de Ignacio Echevarría hace unos meses en El Cultural a vueltas con la lectura y con nuestra manera de leer. Reflexiones sobre cómo los tiempos muertos que usábamos para leer han ido siendo devorados por los smartphones. El artículo completo, titulado "Menos lugar", puede consultarse de manera legal haciendo click aquí. 

Buena lectura para el final de un puente de mayo...

3.5.14

Epicuro, en video

Hace un par de años que descubrí una línea de pensamiento que nace de Epicuro, continúa con Lucrecio para pegar El Giro en la Edad Media y acaba entre Gente Peligrosa en el siglo XVIII. Sigo con ella. Aprendiendo. Y descubriendo. Sólo dejaré de estar aquí el día que deje de aprender cosas. Cosas, por cierto, que uno ha de compartir. así que ahí va una conversación de altura sobre Epicuro, celebrada en La Casa del Lector, hace unos meses con la participación de Carlos García Gual. Haga un alto, desocupado lector, y dedíquele el poco más de hora y cuarto que dura. Durante el debate aparecen viejos amigos, con Espinosa, Jefferson, o Lucrecio. Creo que le permitirá conocer cosas que acaso desconozca. 

¿Hay alguna forma mejor de invertir el tiempo?

No se arrepentirá. 

2.5.14

El encuentro

De manera caótica y algo improvisada nos acercamos a ver El Encuentro al Español. Es viernes en Madrid, sales de ver una exposición y a poco que te des cuenta, de repente estás en la taquilla de un teatro. La famosa entrevista entre Adolfo Suárez y Santiago Carrillo la recuerdo, por temas de edad, de la famosa serie de Victoria Prego sobre la transición. Un país lleno de miedos en el que una España se sentó a hablar con la otra. Una España en la que, al final, fue posible la concordia. Una España de la que sentirse orgulloso. Buena obra, buen guion y buenos actores.

El teatro y su fuerza que todo lo atrapa. Es lo que tiene estar hecho de la misma materia que los sueños...

PS: mañanas senabresas. Mañanas al sol

1.5.14

Cine y libros

Me puse con Quemar después de leer, una comedia al más puro estilo de los hermanos Cohen. Cine con su sello. Una película en la que el protagonista de fondo es la White trash y la Norteamérica profunda, con un magnífico John Malkovich. Ideal para echar la tarde. 

Rematé también 300, que se me escapó en el cine. Buena película sobre la obra de Frank Miller que sirvió para divulgar entre el gran pújbilco la hazaña de los espartanos en las Termópilas que, al detener a los persas, quizá nos salvaron a todos. 

Por cierto que tengo mediado ya En la orilla, de Rafael Chirves. Tengo el firme propósito de no leer más que una novela al año, ahora que soy cuarentón. Y esta es buena, pero dura. Y no sé si a estas alturas quiero leer cosas que me revuelvan el estómago....